miércoles, 19 de febrero de 2014

LA PATRIA VA AL MERCADO

  Ya lo denunciaba Diosdado Cabello en su programa de los lunes; "Con El Mazo Dando", y es que los últimos acontecimientos que se han venido sucediendo en el país no son hechos casuales. Muy por el contrario, es todo un plan que se ha venido desarrollando paulatinamente. El cual se conjuga en dos aspectos fundamentales, cual estrategia de un juego de ajedrez. Por una parte, la agitación en las calles. Cierre de vías públicas, quema de cauchos y de basuras. Y por otra, la acción mediática. Bombardeo de información y mensajes por las redes sociales y manipulación, tergiversación y montaje de falsas verdades.
         A esto se suma, la reproducción y divulgación de la información, previamente elaborada, maquillada, manipulada por las grandes  agencias de información que operan en los centros de poder del mundo.
         Hay antecedentes muy recientes que nos pueden servir para calibrar hasta donde son capaces de mentir quienes mueven los hilos del imperio más poderoso del mundo, los EEUU, en aras de simular respeto de la autonomía de otros países. Me refiero a lo sucedido en Libia con Muamar Gadafi, en octubre de 2011, cuando los EEUU fueron capaces de crear en el desierto de Qatar, cual cinta cinematográfica de La Metro-Goldwyn Mayer Pictures, una ciudad de Trípoli ficticia, para simular allí un enfrentamiento y la rendición del hijo de Gadafi, personificado por un actor, con la única intención me moralizar sus tropas, de hacerle creer al mundo su victoria y desmoralizar al ejercito enemigo.
         Así como no es un secreto para nadie el empleo de naves no tripuladas por humanos (conocidos como Drones), pero muy bien dotados de armas sofisticadas y capaces de hacer el mayor daño posible.
         Y no se nos debe olvidar lo revelado por el ex agente de La CIA, Edwrad Snowden, quien ha dejado al descubierto al Departamento de Estado de Los EEUU de Norteamérica, en su actividad de espionaje tanto a sus nacionales como a Jefes de Estado y instituciones de cualquier parte del mundo.
Por eso hemos dicho que en Venezuela el mayor frente de lucha son las redes sociales, es el espacio con sus satélites y sus computadoras flotantes, el "otro" mundo que nos mira y que nos sabe. 
         Hay una manipulación vergonzosa del poder de decir y de expresarnos. Caso por ejemplo de la actriz venezolana Amanda Gutiérrez, quien colgó, de manera irresponsable y mal intencionada, una foto en su twiiter de unos policías violando a una joven y queriéndola atribuir a la policía venezolana. Quedando develado que tales imágenes correspondían en verdad a las escenas de una película pornográfica.
         Así como ella, mucha gente, poseídas por un odio irracional a la patria, no escatiman en publicar hechos violentos de otros países donde si se han reprimido fuertemente a los estudiantes, como en Chile y Colombia, queriendo hacer ver que tales imágenes corresponde al gobierno venezolano.
Da tristeza en verdad ver como pequeños grupos de compatriotas se prestan, sin ningún decoro y sin ningún sentido patrio, para que nuestro país sea intervenido por potencias extranjeras. Están ofertando a la patria, cual mercancía. Están buscando al mejor postor. La oferta y la demanda. Que tristeza en verdad.
Afortunadamente hay quienes se acogen al llamado de la patria; "Cuando el clarín de la patria llama, hasta el llanto de las madres callan". Urge la unidad revolucionaria. Vacilar no cuenta!

jueves, 28 de febrero de 2013

EL ESTADO SUBVERSIVO (UNA CRITICA NECESARIA)

      EL ESTADO SUBVERSIVO (UNA CRITICA NECESARIA)


      HÉCTOR RESPLANDOR

   Estamos completamente de acuerdo con esa premisa que pregona la muerte del viejo Estado y el nacimiento de otro. Más sin embargo, no es menos cierto que lo nuevo no termina de nacer y lo viejo no termina de morir. Una especie de dicotomía que obliga a la dirigencia revolucionaria ha asumir una profunda reflexión en torno al papel del Estado, y en torno incluso, al liderazgo y su papel en la dinámica diaria de la sociedad.
   Por su misma naturaleza el Estado que está naciendo ha de surgir con un sello subversivo. Esto implica que toda su estructura; sus instituciones, sus dirigentes, sus políticas; todo su accionar, deben contribuir, primero, para demostrar lo inadecuado, lo inviable, lo absurdo e inhumano encerrado o contenido en el viejo Estado. Pero en segundo lugar, deben demostrar que si es posible unas nuevas formas de convivencia social, de desarrollo y de progreso.
   Por ello creemos necesario un Estado subversivo. Un Estado que lejos de esforzarse por asumir posiciones conservadoras; que peligrosamente pueden rayar en un afán por lograr la ansiada “estabilidad”, acelere de una vez por todas la muerte del viejo Estado burgués.
   No sabemos hasta que punto puede ser contradictorio que nos empeñemos en detener, por ejemplo, la furia de la clase obrera, cuando sus reclamos y exigencias; y es algo que no debemos olvidar, obedecen a los viejos acuerdos logrados, con sus viejas estructuras y métodos, pero sobre la base de la cultura del Estado burgués, de su ética y de sus prácticas políticas. Cuantas veces no fuimos nosotros los que estuvimos del otro lado; como estudiantes, como obreros, como gente de pueblo que reclamaba reivindicaciones. Solo que aquí no se trata de reivindicar nada. O mejor dicho, aquí no se trata de reivindicar al Estado burgués, se trata de destruirlo. Por que el problema de nuestro pueblo no es que le asfalten la calle o le tapen el hueco, es elevarlo en su conciencia y en la convicción firme de que otra ética es posible, de que otros mecanismos de convivencia son posibles. Es completamente coherente la visión del Comandante Chávez de impulsar el poder popular, de crear mecanismos legales que le den herramientas al pueblo para organizarse y participar activamente en la vida del país.
   Si de algo debemos cuidar al Estado, es que este no pierda su carácter subversivo. No debemos perder la piel revolucionaria, para que mañana tristemente salgamos a aflorar, tal como lo decía el viejo Domingo Alberto Rangel, un esqueleto reformista.
   Peligrosamente le estamos añadiendo a la oposición venezolana un carácter revolucionario. Pues, si ellos son “desestabilizadores”, el gobierno que lidera El Comandante Chávez no puede darse el lujo de asumir la “estabilidad” del Estado que precisamente los subversivos, los revolucionarios, los ñangaras, por años, nos hemos empeñado en cambiar, en revolucionar.
   Es propicia la coyuntura para que “la izquierda subversiva” que está en el gobierno; y me refiero a la dirigencia, a los compañeros y camaradas que están en función de gobierno, actúen concientemente en aras de romper el empirismo y el pragmatismo que prevalecen en sus prácticas cotidianas, y en la militancia en general.
  
    

miércoles, 27 de abril de 2011

UN CAMBIO DE PARADIGMA

     Leyendo "Un cambio de Civilización" del Maestro Leonardo Boff, he quedado convencido de que definitivamente el hombre está obligado a ejercer profundos cambios en su manera de vivir y de relacionarse con el resto de los humanos.
     Un poco el lema de hoy, y ya lo decía  en su momento Rosa Luxemburgo; "Civilización o Barbarie". O dicho más llanamente: vida o muerte.
     Eh, pero necesariamente se impone que el hombre ejerza posturas radicales frente a la vida. Que entendemos, pasan por un nivel de conciencia del peligro que corre la especie humana.
     En ese sentido El Modo de Producción Capitalista ha contribuido grandemente. La vida vive signada por el desarrollismo y la tecnificación de todo cuanto nos tropezamos. Todo está iluminado, trastocado, transformado, técnificado. Desde la médicina hasta las comunicaciones. El mundo es una aldea (Aldea Global la definió alguien alguna vez), donde lo que pasa al otro lado, lo sabemos instantaneamente.
     La alienación es una especie de arma que el capitalismo utiliza para que nos despersonalicemos, nos deshumanicemos, y en consecuencia, nos convirtamos en ineptos y en seres incapaces de transformar nada.
     Es la humanidad como un gran rebaño que viaja inexorablemente hacía su propio matadero.
     Ya no basta con una simple postura ecólogica, y necesaria por lo demás, pero insuficiente para lograr un verdadero cambio de paradigma.
     No basta con no botar la basura por la ventanilla del vehículo, o no ensuciar la calle. Se impone ahora, que sembremos árboles, pero también que nuestro espíritu y nuestra conciencia apunten hacía unas nuevas relaciones humanas. Más sinceras, más vitales. Que cada ser irradie el nuevo mundo que queremos, o más bien, el mundo que necesitamos.-
    

jueves, 2 de diciembre de 2010

"El Policia del Mundo"

    Todos los domingos a travès de La Prensa de Monagas ud puede leer mis artìculos en la secciòn PULSO

UN GIRO A LA DERECHA

        Hay compañeros que viven en una permanente crítica al gobierno bolivariano. Son implacables, severos y constantes en sus críticas. T...