martes, 30 de marzo de 2021

CUANDO LOS DESEOS NO PREÑAN.

 

   Muchos de los que militamos en este proyecto de país; el que se impulsa desde el chavismo y el bolivarianismo; desde el nacionalismo y desde la pura dignidad. Y que en la mayoría de los casos desconocemos los mecanismos de decisión del Alto Gobierno, pero que en gran medida somos cónsonos con las políticas que este lleva a cabo, y que sin duda compaginamos en la gran fuerza que apoya al Gobierno Nacional, en ocasiones nos preguntamos, de las razones reales que existen detrás del hecho de que Juan Guido aun no este preso.

   Y conste que las razones de su encarcelamiento, van más allá de ser arrastrados por algún tipo de politización o fanatismo político. No, las razones cunden en lo jurídico y hasta en la más elemental condición de decirse ciudadano de un país; en el sentido de sentirnos herederos de una historia; de unos símbolos patrios, de un territorio, de una cultura, de una heroicidad que nos define, más allá de las diferencias políticas, en patriotas. En amantes y defensores de lo nuestro.

   Confesándonos alejados y muy ignorantes de los mecanismos de decisión del Alto Gobierno, en el fondo de nuestra impotencia; y por eso titulamos; CUANDO LOS DESEOS NO PREÑAN, desearíamos que El Gobierno Bolivariano, ante una acción que conlleve la detención de Juan Guiado, y ante la reacción de los EE.UU, pudiéramos aprovechar nuestra relación de amistad con países como Rusia, China, Turquía, Irán, la india, etc. Y poder garantizar algún apoyo de tipo militar, que en la acción de detención de este personaje, tengamos nosotros el apoyo de potencias militares que garanticen la paz en suelo venezolano.

   Algo parecido a la crisis de los misiles en Cuba en el año de 1962 (Crisis de Octubre). Crisis esta que si bien tuvo una connotación terrible, desde el punto de vista de lo que significa un ataque nuclear, pero que con el apoyo de Rusia, Cuba gano el respeto de no ser invadida por potencia alguna, y en este caso de manera concreta, de parte de los EE.UU.

   Por otro lado, estamos convencidos del inmenso apoyo popular con en el que cuenta el Gobierno Bolivariano, a la hora de tomar una acción de esta naturaleza. Pues, si bien se dice que Maduro juega al desgaste político de Guido y que este a diario demuestra una increíble incapacidad para todo, no es menos cierto que algún efecto negativo tendrá; en el marco de una sociedad de Derechos y de Justicia, con un ordenamiento jurídico muy maltratado por los enemigos políticos, en la vida cotidiana de los venezolanos.

   Como olvidar El Decreto de Guerra a Muerte emitido por Bolívar en 1813, durante la caída de La Primera República, y como una respuesta a las atrocidades, que erguidos en el triunfo, y liderados por el capitán español Domingo Monteverde, impulsaba la corona española. Fue una declaración que obligaba al bien nacional y a preservar la vida y la integridad de los venezolanos. Un decreto muy duro, con mucha autoridad militar.

   El capitalismo; como sistema, y además con su poder militar y poder mediático, tiene al mundo sumergido en una locura total. La diplomacia; esa expresión hipócrita de hacer política, de estrechar la mano del enemigo, de sonreír sin ganas y de fingir armonía y paz, ha quedado hecha añicos y hoy no sirve para nada. La política se ha tornado en una vulgaridad que hace mucho daño. La gente miente y no se avergüenzan y muchos hasta confiesan sus aberraciones y todo es normal. No pasa nada. Y pobre quien ose burlarse o mostrarse incrédulo. Una locura total.

   Pero como Venezuela es un  “mal ejemplo”, que seguramente van a seguir muchos países, entonces deberíamos de poner preso a Juan Guaido  y restearnos, como país y como gobierno, en los cojones de rebeldía histórica que hemos heredado.

  

  

lunes, 11 de enero de 2021

EL ABORTO, CUANDO VIVIR NO DEPENDE DE TI

 

 

   Por estos días ha estado muy en boga el tema del Aborto. Un tema polémico sin dudas, que al igual que la Eutanasia, generan siempre reacción encontradas. La aprobación o legalización del Aborto en Argentina, es la mecha que hace estallar la polémica.

   Hay una canción de Mercedes Sosa, que grita en una de sus estrofas, que; “Solo le pido a Dios que el dolor no me sea indiferente/ que la reseca muerte no me encuentre/ vacía y sola sin haber hecho lo suficiente/ Solo le pide a Dios/ que lo injusto no me sea indiferente/ Que no me abofeteen la otra mejilla”. Es un clamor por la vida y por la cualidad más hermosa de los seres humanos; la solidaridad y el amor por el otro.

   Y es que la vida, en ese viaje hermoso de iniciación, es como un rayo de luz que poco a poco empieza a alumbrar el porvenir. La vida; su alumbramiento, es una acción mágica y frágil. Es como el capullo, que a paso de lentitud, casi no visible, se empieza a abrir. Y es que la vida tiene sus matices. Desde una flor que se abre, hasta un insecto que busca la protección de su madre, hasta la vida humana. Todo es un accidente, una explosión, una especie de suerte que nos da el derecho de vivir.

   Desde el humanismo-ecuménico tratamos de despojarnos de todo dogma, religioso o político, que atrape las consideraciones en simples argumentaciones ubicadas en la divinidad o en la militancia partidista. La vida va más allá. Aunque a estas alturas no podemos echar a un lado lo ancestral, y con ello, el mito, la magia, lo divino.

   La vida es un milagro; como lo es el insecto, como lo son las aves y los peces. El capullo que se abre es un milagro; como lo son también los misterios cósmicos que nos anuncian los pasos del mundo.

   Como decía el gran Arnau de Tera, hurgando en el mundo espiritual, “Los pájaros celebran la vida cantando  y volando a diario”. Nosotros nos negamos a celebrar la muerte como una conquista, como un derecho adquirido. Ella es parte del ciclo vital. Morir para cumplirle a la naturaleza. Aunque en algunos seres; como a los seres que amamos por ejemplo, la muerte es una eterna vitalidad.

   Cuando hemos tenido que ser testigos de la vida, y nuestra vida se ha multiplicado en nuestros hijos, y desde un principio hemos visto abrirse ese capullo, que luego es esperanza y martirio. Fe y temor. Dolor o alegría y mañana y más mañana. Infinitos mañanas. Solo nos queda contemplar el misterio sagrado de la vida y agradecer por los dolores, por el llanto, por la alegría, por la lluvia, por la noche y el día. Por los campos frutales y los jardines de flores, por los ríos y los mares y por los grandes  desiertos de áreas.

   Y alzar el rostro para que lo moje la noche y contemplar el cosmos y su gigantes y poder sentir lo ínfimos que somos. Porque si alguna lección importante nos ha dado la vida, es que nuestra existencia, desde el punto de vista biológico y místico, y como parte de un ecosistema-mundo, tienen el mismo valor que una abeja, que un insecto, que un ave o un reptil. Valemos igual para la naturaleza. Tenemos el mismo peso desolador y corremos el mismo riesgo de extinción.

   La vida es un suspiro, un rayo de luz, un viaje fugaz de un accidente que nos puso en este instante, en este lugar y en este momento. Por ello, revolucionariamente apostamos por la vida.

   Y es que cada vida, cada ser que respira, es una posibilidad.   

           

martes, 22 de diciembre de 2020

POR QUIEN DOBLAN LAS CAMPANAS?

 

 

   Toda muerte, más si es trágica, nos disminuye. No importa si a los muertos se los traga el mar de Guiria o el Mediterráneo. Son seres humanos enfrentados a la tempestad; a la naturaleza indómita que no entiende de dolores y penas. Sean las causas que sean, son vidas que han quedado sembradas y que de seguro, han dejado también una estela de dolor y de pesar en otros seres humanos.

   El Che lo decía magistralmente; “El revolucionario verdadero esta guiado por grandes sentimientos de amor”. Y es precisamente esta cualidad la que deben enarbolar los revolucionarios del mundo para seguir soñando con un mundo mejor; más humano, más de la felicidad y la armonía. Un mundo donde el hombre sea amigo del hombre y donde la especie humana viva en plena armonía con la naturaleza y el resto de las especies.

   Condenamos la muerte, pero condenamos también a los sectores oposicionistas al gobierno bolivariano, que pretenden utilizar la tragedia de Guiria, con un matiz político.

   Son los mismos que han promovido la xenofobia entre sus propios hermanos, por creerse una raza superior; los mismos que han quemado gente viva, escuelas, bibliotecas, etc, y que han dañado la imagen del país ante el mundo.

   La única patria de los sectores oposicionistas al gobierno revolucionario, de los violentos, es,  las riquezas de Venezuela. La oposición venezolana esta rendida ante los intereses de Norteamérica. Y eso explica por qué Venezuela y su gobierno, son una “amenaza inusual y extraordinaria”; así calificada por los EE.UU; en cuanto a que representamos para el mundo, la rebeldía de los pueblos que luchan insistentemente por un mundo mejor.

   Insistimos. Toda muerte nos disminuye, nos agobia, pero también rechazamos a quienes desde posiciones de beligerancia política, utilizan la manipulación para ganar adeptos o simpatías, argumentando hechos que construyen en sus malas intenciones. Las campanas también doblan por ellos.

   Los revolucionarios militamos en el amor y en la ternura, pero no somos pendejos. Nos disminuye la muerte de gente inocente y convertimos, en acción militante, los sueños por un mundo mejor. Las campanas también doblan por ti¡   

 

    

viernes, 9 de octubre de 2020

LA LEY ANTIBLOQUEO HACE CAER LAS CARETAS.

 

 

   Desde “alguna” parte se han empleado duro para dividir a las fuerzas revolucionarias; chavistas, progresistas y nacionalistas que apoyan el proceso bolivariano. Esto, sin ánimos de negar esa especie de germen que pulula en las mentes de los tránsfugas y traidores. Esos Judas que en el momento más apremiante traicionan al compañero de camino.

   Hugo Chávez fue muy claro, fue un visionario, un hombre que vio “por encima de las edades”, y antes de partir dejo clara las instrucciones. Más sin embargo, muchos disidentes y traidores a su legado, usan al Comandante en sus sermones, para justificarse.

   Son artos conocidos los ejemplos de muchos dirigentes y ex ministros de Chavez que ahora disparan desde la acera de enfrente. Se dicen herederos legítimos del Comandante y desde allí descalifican a la alta dirigencia de La Revolución Bolivariana.

   Desde hace tiempo vienen militando, con su cobardía a cuestas, del lado de los enemigos del pueblo venezolano. Son los eternos vendedores de mentiras, que no detienen su marcha. Son “el nido de alacranes” del que se refería El General Muller Rojas.

   Con La Ley Antibloqueo hay quienes se han atrevido de llamar traidor a Nicolás Maduro. Y digo atrevimiento porque si alguna virtud tiene El Presidente es precisamente la lealtad.  Maduro muy bien pudo haberse ido por el camino de los traidores y les hubiese puesto en bandeja de plata el país a los  gringos, y listo. Todos felices. Así lo hizo Lenin Moreno, Luis Almagro, el presidente de Chile, de Uruguay, de Brasil, de Colombia, etc. Ah no, pero Nicolás Maduro prefirió el camino de la dignidad y prefirió ganarse un lugar en la historia. Allá en el pedestal reservado para los valientes.

   Estamos en guerra y nadie puede jugar a la ingenuidad. Es hora de formar filas en torno a la patria. Los discursos bonitos y los análisis jurídicos quedan para después. Aquí de lo que se trata es de Venezuela. Y hoy más que nunca retumban las palabras de Fidel Castro Ruz; “En una fortaleza sitiada, cualquier disidencia es traición”.

viernes, 18 de septiembre de 2020

Y QUE PASA SI LOS NIÑOS “PIERDEN” EL AÑO ESCOLAR?

 

 

   Mientras la pandemia azota al mundo y recorre cada rincón buscando víctimas, las sociedades todas, hacen grandes esfuerzos por mantener la normalidad del fenómeno educativo, el cual ha cobrado, como víctimas,  sus características más importantes; la masificación y poniendo en grave peligro, la sistematización del conocimiento.

   La pandemia obliga a abrirnos a nuevos paradigmas y a revisar el fenómeno educativo. Nos obliga a cuestionar y a poner en práctica nuevas metodologías y nuevas formas de integrar más a nuestros hijos a la cotidianidad, a la vida real de carne y hueso.

   Si bien la Escuela, como recinto físico, posee toda una estructura que permite y facilita la enseñanza del niño, no es menos cierto que La Escuela también es un submundo que distancia al niño, que lo aleja de la realidad de la vida. Es una especie de burbuja, una subcultura donde el niño aprende lenguajes, gesticulaciones y formas de expresión, que en nada se parecen a la realidad de la casa.

   La pandemia obliga a modalidades virtuales de educación. A quedarnos en casa. Por ello la pregunta; Y QUE PASA SI LOS NIÑOS “PIERDEN” EL AÑO ESCOLAR”. Qué tal si nuestros niños aprenden a cocinar, a reparar las cosas de la casa, a ordenar la cama, a limpiar, a remendar, a sembrar, a criar animales, a saber atender a su mascota. Qué tal si convertimos su cuarto, de vez en cuando, en una sala de cine donde este toda la familia.

   Qué tal si aprovechamos para que nuestros niños conozcan a sus vecinos y además, conozcan la problemática de su sector, y participen en la solución de sus problemas.

   Qué tal si nuestros niños haciendo un poco de práctica de historia regional y local, investigan porque su comunidad lleva ese nombre. Porque su pueblo, su urbanización, su barrio o ciudad llevan ese nombre. Quienes son sus héroes  y cuáles son sus méritos.

   Y QUE PASARIA SI NUESTROS NIÑOS “PIERDEN” EL AÑO ESCOLAR?, que pasaría si se desconectan de la normalidad y descubren esa “nueva” vida que para ellos ha estado oculta durante largo tiempo.

   No nos hemos detenido a pensar hasta qué punto la educación formal nos ha cambiado a nuestros niños? Hasta qué punto la Escuela es opresora y aniquiladora de vocaciones. No es la Escuela acaso un mecanismo de competencia para definir al más apto? Desde cuando la Escuela dejo de ser un sistema de ayuda para comprender la vida, el entorno y el mundo que nos rodea? No es acaso un problema serio tener que estudiar para servir para algo?.

   Hasta qué punto no es un problema para el niño, para el joven estudiante, tener que vincular la Escuela, con SU éxito en la vida?.

   Y en Venezuela el dilema es mayor. Nuestros estudiantes estudian (y valga la redundancia), para irse del país. Parece un sueño común.  Existen una desconexión alarmante entre la realidad y los sueños del joven que quiere profesionalizarse.

   La pandemia parece el verdadero parto para abrirnos a nuevos paradigmas. La normalidad ha quedado hecha trizas. Valga pues, recordar una expresión; “Y justo cuando la oruga pensó que era su final, se transformó en mariposa…”.

    

martes, 15 de septiembre de 2020

LA GUERRA DE CUARTA GENERACION

  

   Para nosotros, ciudadanos comunes que no somos expertos en guerra, sino que sobre la marcha vamos observando, indagando y tratando de investigar para poder entender nuestro entorno de la manera más sincera y desprejuiciada posible, admitimos sin tapujos, que sin duda sobre la Venezuela bolivariana se cierne una especie de guerra no tradicional. No aquella guerra cuerpo a cuerpo de hombres enfrentándose entre sí para aniquilarse, o bombardeos aéreos para atacar posiciones y obligar a la trinchera, o acciones que impliquen movilizaciones de tropas y de pesados vehículos militares; por tierra, por mar, por aire.

   Aunque también debemos admitir que los enemigos jurados de esta patria, los EE.UU y los enemigos internos, ya han echado a un lado las apariencias, y no ocultan sus intenciones y sus planes. De tal manera, que también hemos presenciado acciones militares bien concretas que han pretendido, o bien matar al Presidente Nicolás Maduro y a la alta dirigencia político-militar, o bien de hacerse con el poder con la toma del palacio de gobierno.

   El imperio norteamericano, como todo cuerpo vivo, aunque poderoso, no es ajeno, en cuanto a la necesidad de subsistencia, a la crisis energética mundial, que obliga a estas sociedades a garantizarse recursos para poder sostener sus niveles de consumo. Existe una especie de doble moral que le “impide” a los centros de poder mundial, actuar, al menos contra Venezuela, militarmente hablando y resolver de un zarpazo su problema. Por el contrario, no escatiman en emplear recursos de todo tipo, para ir poco a poco socavando la soberanía y poder lograr sus objetivos.

   Ya en el pasado los EE.UU han empleado planes de conquista y de intervención en asuntos internos de otros países. Ejemplos arto conocidos están El Plan Cóndor y el escándalo Irán-Contras con el financiamiento de la contra revolución nicaragüense. Y qué no decir de la cantidad de bases militares que tienen los EE.UU  diseminadas en toda América  Latina y en Colombia fundamentalmente, como punto geopolítico estratégico, para controlar a la rebelde Venezuela. Incluso, Colombia como único país latinoamericano miembro de la OTAN.

   En Venezuela, los EE.UU ensayan un tipo de intervención o mejor dicho, un tipo único de conquista; de sometimiento y de dominación de manera muy particular. Un plan sui generis que conlleva todas unas características importantes de señalar. Entre otras cosas se puede observar que el gobierno norteamericano ha entregado “El caso Venezuela”, tipo outsourcing, ha subcontratado empresas de mercenarios. No nada más militares; expertos de guerra tipo Rambo, sino también poderosos medios de comunicación que buscan impactar profundamente la mente, la espiritualidad y la autoestima de la gente. Las redes sociales como Facebook, twiiter, instagran son también herramientas que emplean los laboratorios de “inteligencia” para monitorear y vigilar constantemente el comportamiento de la ciudadanía. Es increíble el paralelismo que implica la realidad de hoy con lo planteado por George Orwell en su novela, publicada en 1949, 1984, donde precisamente aborda el tema dela vigilancia masiva, de la manipulación de la información. Del “Gran Hermano”, el omnipresente, el que todo lo controla.

   Los EE.UU han creado un gobierno paralelo, una especie de ficción jurídica; ilegal, dañina, ilegitima y violatoria de toda acción democrática, pero muy útil para sus fines. Mientras Guido y todos los que se han prestado para instaurar este gobierno ilegal; y muchos lo asumen como ridículo y desvergonzado, los objetivos planteados poco a poco se han ido logrando. Es decir, destruyendo poco a poco el verdadero patrimonio democrático; la tradición democrática y las instituciones del Estado. Mientras todos sabemos que es una farsa los EE.UU siguen adelante con sus planes. Las contradicciones se han acelerado profundamente y nadie se explica cómo se sostiene, aun así, La revolución Bolivariana.

   Los EE.UU actuando como el gran policía del mundo, y tratando a Venezuela como que si fuéramos una colonia norteamericana, y en una clara violación al Derecho Internacional, se empeña en reconocer a una persona completamente arrodillado a sus designios y quien se ha prestado para entregar todos los activos de Venezuela.

   Sobre Venezuela se cierne, sin dudas, una GUERRA DE CUARTA GENERACION. La idea es aniquilarnos, si fuera necesario, pero poco a poco, lentamente. Con hambre, con los servicios públicos destruidos, con un deterioro acelerado de nuestra calidad de vida, con una constante destrucción de nuestra conciencia patria, con un permanente discurso de desunión, de odio, de racismo, de xenofobia, de desprecio por nuestros símbolos patrios y héroes, con una permanente ridiculización de nuestro gentilicio, etc.

   Es una guerra única que busca matar el alma de cada ciudadano. Y que nos quiere borregos y esclavos. 

martes, 25 de agosto de 2020

LA LUCHA POR EL PODER

 

 

     A propósito de las “disidencias” que se oyen por estos días en el seno de los llamados partidos de izquierda, donde pareciera que la unidad queda a un lado cuando de intereses electorales se trata.

      Todo este embrollo pareciera natural cuando se trata de definir candidaturas y lograr cuotas de participación en el próximo parlamento, como es el caso próximo. Más sin embargo, algunos sectores y líderes de la izquierda parecieran no entender la coyuntura y se muestras mal entonados y gritando improperios en contra de la dirigencia que lidera el proceso político bolivariano y en  contra de las instituciones del Estado.

     Fidel Castro lo decía claramente; “En una fortaleza sitiada, toda disidencia es traición”. Pues, si en algún momento histórico se requiere de la unidad revolucionaria, es en este. Más aún, si algún sector de la sociedad se supone que posea claridad meridiana de lo que está ocurriendo, son precisamente los sectores de izquierda.

    El Presidente Nicolás Maduro merece todo el respaldo. Por leal, por gallardo, por ser un presidente valiente y por no ceder, sin desligarse del legado de Hugo Chavez, antes las presiones y las arremetidas golpista que han pretendido derrocarlo. Si Maduro fuera un traidor, al estilo Lenin Moreno, por ejemplo, y hubiese entregado el país a los intereses gringos, sin importarle el pueblo, de seguro EE.UU lo tuviera como un héroe. Por el contrario, tal como el mismo lo ha afirmado, está gobernando con un francotirador apuntándole a la cabeza.

     Los demonios andan desatados y las maquinarias mediáticas no descansan y ya han empezado a inflar egos. Se ha abierto una herida en la unidad revolucionaria y los enemigos ahondan la llaga. Hugo Chavez conversando con Ignacio Ramonet, afirmaba que; “La segmentación, la discordia, la falta de visión histórica de la izquierda, la incapacidad para unirse, son algunas de las razones principales de la frecuente victoria de las derechas en América Latina”.

      La contienda electoral venidera no debe dispersarnos de la visión de unidad en torno a la patria. Samuel Moncada, Viceministro de Relaciones Exteriores para América del Norte y Embajador de Venezuela ante la ONU, ha venido denunciando los planes que se ciernen contra Venezuela y las maniobras que vienen haciendo los EE.UU, con el apoyo de sus países satélites, para invadir nuestra patria. No olvidemos los reiterados intentos de golpe de estado e intento frustrado de magnicidio. EE.UU y sus actores políticos internos, títeres de sus designios, no disimulan sus planes. Mal hacemos nosotros con caer en una diatriba sin sentido por una curul en el parlamento, cuando el verdadero riesgo está en perder el país.  

       

viernes, 21 de agosto de 2020

QUE SOMOS AL FIN DE CUENTAS?

 

 

   Cuando la lucha armada se desarrollaba en Venezuela por los años 60, 70 y 80, fueron muchos los que militaron en la idea de la revolución. Hombres y mujeres que en su gran mayoría abonaron con su sangre la esperanza de un mundo mejor.     

   Equivocados?, aventureros?, locos?, soñadores?. Como quieran llamarlos, pero para quienes vivimos y padecimos de cerca la perdida de familiares y amigos; la persecución de gente amiga, allanamientos de viviendas y moradas, desapariciones de gente cercana, para nosotros simplemente son héroes. Nuestros quijotes, que a costa de su propia vida y de su propia tranquilidad, como decía El Che; “Me dirán aventurero, y lo soy, solo que de un tipo diferente, de los que ponen el pellejo para demostrar sus verdades”.

   La Lucha Armada dejo una estela de actos heroicos y de hombres audaces. Episodios históricos de hombres enfrentados a un aparato represivo gigantesco y de hombres demolidos por el monstro de la guerra (guerra desigual por lo demás). Pero guerra valida, justificada. De causa justa y noble. Guerra que enaltece a sus hombres y que nos ha dejado una historia gloriosa y ejemplarizante.

   Y cuando ya nos creíamos derrotados, pero aun padeciendo las injusticias y profundizadas las desigualdades. Viendo que en el mundo el socialismo caía en pedazos; que El Muro de Berlín era tomado en trozos como pieza de museo; como un recuerdo triste de la barbarie y que La Perestroika de Gorbachov, que sirvió para disolver a la URSS y que en verdad buscaba darle una puñalada a la idea del socialismo, la cual quedo teorizada en la obra de Francis Fukuyama, “El Fin de La Historia…”. Y con ella, el fin de los sueños, el fin de la esperanza.

   La bipolaridad que le daba equilibrio político al mundo, quedo hecha trizas. El Capitalismo se erigió triunfante, y ahora más cruel y despiadado. No le importan la apariencia ni los modales.

   Fidel Castro desde Cuba y el surgimiento del liderazgo de Hugo Chavez, relanzaron el concepto del socialismo. Si bien la pobreza, la desnutrición, las desigualdades sociales y el peligro de la desaparición total de la especie humana son factores que justifican la idea de una nueva sociedad, de un nuevo mundo; más humano, más amoroso, de mayor igualdad social, nadie puede negar que Fidel y Chavez en todos los foros internacionales donde se podía oír su voz, no dejaron de gritar  el concepto del socialismo.

   Ahora bien, y he allí la razón de esta reflexión, que somos al fin de cuenta?, donde está ubicado conceptualmente nuestro país? Y la pregunta es precisa, dado la cantidad de cuestionamientos que tienden a dividir a las fuerzas políticas que apoyan al gobierno. Unos porque se adjudican la pureza y otros porque sin entender la coyuntura, no asumen ningún compromiso, ni con el gobierno, ni con la patria. Hay incluso quienes se diluyen en el campo teórico pero nunca han contemplado la idea sería de ser gobierno o de ostentar el poder.

   Fidel lo decía magistralmente; “En una fortaleza sitiada, toda disidencia es traición”. Los centros de poder del mundo alineados con el capitalismo, no esconden su interés por Venezuela. Nicolás Maduro ha optado por la defensa de la patria. Otros mandatarios, de otras latitudes, han optado por la traición. Con un francotirador apuntándole a la cabeza, como el mismo lo ha afirmado, se mueve por el camino del patriotismo y de los interese de la patria.

   Los dilemas teóricos han de resolverse. Llámense bolivarianos, socialistas, marxistas, progresistas, nacionalistas o como quieran, pero hoy como nunca tenemos la posibilidad cierta de darle otra dimensión a Venezuela. Además, el peligro que se cierne sobre la patria, es real. Es hora de que cada quien defina su trinchera. Después no vale chillar.

viernes, 14 de agosto de 2020

CUANDO LA MUERTE HIERE AL ALMA

  

   Sabemos que todos vamos a morir. Pero hay muertes que merecen otro final. Como fue la muerte de Fidel por ejemplo. Que no obstante de vivir intensamente, cargando ya con el peligro natural de quien actúa como piensa. Hombres rígidos en su accionar y que seguramente esa coherencia entre teoría y praxis, si bien como virtud, deja siempre una estela incomoda en quienes no entienden esa coherencia.

   O como El Che, quien murió en su ley. Digno, altivo, irreverente. Solo una bala lo podía callar. No podíamos imaginar al Che en otra muerte. Tenía que morir como vivió. Y así la historia lo ha recompensado.

   O la muerte de Hugo Chavez, a aunque el corazón del pueblo sabe que esa muerte fue un asesinato, Chavez merecía otra muerte. Una muerte así como el mismo la soñó. Por allá lejos en los llanos, acostado en un chinchorro a las orillas del rio Arauca tomándose una taza de guarapo y charlando con el Santos Luzardo de Rómulo Gallegos. Mereció todos los homenajes que le rindió el pueblo. Eso y más, pero mereció otra muerte. Ahora vive para siempre en el pueblo, en su conciencia y en su rebeldía.

   Igual pasa con Darío Vivas. Nos los quita la pandemia; este virus que recorre las calles del mundo buscando almas para llevárselas. Y a Darío lo encontró en su faena diaria, cumpliendo con su deber y haciendo lo que ya era su estilo de vida; el trabajo en la calle, el contacto directo con la gente. Haciendo, organizando, agitando, defendiendo, peleando.

   Por ello decimo que Darío Vivas mereció otra muerte. Una que le permitiera que el pueblo lo honrara. Así como fue de hermosa la despedida de Chavez, donde todas las calles de Caracas se llenaban de lágrimas y de flores al paso del féretro. Fue una puñalada al alma del pueblo y de la gente buena. Así también es la muerte de Darío. El homenaje a él queda reservado para la intimidad del alma de cada buen hombre o mujer que ven caer injustamente a un saldado de la esperanza.

   Duele Darío, pero indigna ver el regocijo de los enemigos políticos que no ocultan su gozo. Son las miserias humanas saliendo a flote. Por qué podemos entender el regocijo por la muerte del adversario cunado esta es ganada al fragor de la contienda, de la lucha cuerpo a cuerpo o de la batalla donde, como decía Mao; “se combate mejor para sobrevivir que para sostener”, pero no así. Celebrar la muerte de Darío es una bajeza, un irrespeto y una bofetada más para el pueblo humilde que tiene en hombres como Darío Vivas, los generales de esta revolución.

   No puede uno dejar de admitir que la mayor crisis de la sociedad, de cualquier sociedad, está en los valores. Y es que hasta las guerras más cruentas han tenido sus momentos de gallardía, de altruismo y de altura, que nos hace pensar que aun en los momentos más terribles, puede un gesto de hermosura humanizar los acontecimientos más adversos o violentos. Como cuando Bolívar le perdonó la vida a quien, en esa noche oscura fue a apuñalarlo en su hamaca. Y dijo, “no vino a matar al hombre. Vino a matar la idea”. Es decir, fue a matar a lo que representaba Simon Bolívar en la coyuntura histórica del momento.

   Y como no recordar aquel acontecimiento ocurrido en 1964, en el marco de la Primera Guerra Mundial, conocida como “La Tregua De Navidad”, cuando alemanes, franceses y británicos, arropados por la nieve y el frio de la noche, entonaron todos juntos el villancico “Noche de Paz”, y dejaron sus armas a un lado e intercambiaron tarjetas, licores, galletas, botones de las camisas, y aun en contra de los superiores, intercambiaron prisioneros y cadáveres. Y ya al amanecer, jugaron un partido de futbol. Se avecina un cruento enfrentamiento pero la condición humana finalmente se impuso y le dio otro matiz al enfrentamiento armado del momento

viernes, 5 de junio de 2020

PEQUEÑAS DERROTAS, GRANDES VICTORIAS


 Los EE.UU no cesan en su afán de consolidar su carácter hegemónico y de control absoluto sobre América Latina y El caribe. Su política de control hacia esta parte del mundo está sustentada en la Doctrina de Seguridad Nacional que este logro establecer en el marco de La Guerra Fría.
 En 1974, William Colby, director de la CIA, para el momento, declaraba ante el congreso de los EE.UU, que este, “tiene derecho a actuar ilegalmente en cualquier región del mundo, acumular investigaciones en los demás países y hasta a llevar a cabo operaciones tales como la intromisión  en los asuntos internos chilenos”  (a propósito de la participación de los EE.UU en el golpe contra Allende).
 Los EE.UU perfilaron y consolidaron su política hegemónica y de control absoluto, a partir del 11 de septiembre del 2001, con el derribo de Las Torres Gemelas. Desde allí empezaron a desarrollar su doctrina  de “La Guerra Infinita”. No es casual que su presupuesto militar, inmediatamente a ese hecho, se halla elevado a la equivalencia del presupuesto militar de 21 países. Al igual que la instalación de bases militares a lo largo y ancho del mundo, pero en mayor número en América Latina y El Caribe.
 Alfred T. Mahan sostenía que; “la extensión y consolidación del poder continental de su país pasaba por el control global de los océanos  y las líneas de comunicación marítimas”.
 Este mismo personaje, quien fue un amplio estudioso de los temas miliares, estaba convencido de que los EE.UU debían construir un canal que les facilitara, además del tráfico comercial, el traslado de toda la flota de guerra al momento de un conflicto. Y dentro de su esquema, los EE.UU debían militarmente Hawái y las cuatro rutas marítimas caribeñas al noreste del canal: El Paso de Yucatán (entre Cuba y México), El Paso de Los Vientos (la principal ruta norteamericana de acceso al canal entre  Cuba y Haití. El Paso de La Mona (entre Puerto Rico y La Republica Dominicana. Y el Paso de Anegada (cerca de St. Thomas).
 No obstante al poder hegemónico de los EE.UU, en el mundo despuntan otros países que dan garantía de la multipolaridad económica y política, y que al menos abren la posibilidad de que América Latina y El Caribe establezcan libremente lazos de cooperación.
 El surgimiento del liderazgo de Hugo Chavez le dio un vuelco a la política continental. Pues, su liderazgo y su discurso de unidad valieron para fomentar estrategias geopolíticas capaces de dar certeras victorias a estos pueblos del continente americano tan diezmados y golpeados por la bota norteña. Valga decir,  momentos estelares en donde nuestros pequeños países han logrado asestarle “pequeñas” derrotas al imperio, pero grandes victorias para la moral histórica de nuestros pueblos.
 En el año 2005 y por primera vez, es elegido para presidir la OEA, un candidato que no contaba  con la anuencia de los EE.UU. Es nombrado Secretario General Jose Miguel Insulza. Y ese mismo año en Mar de Plata, los EE.UU sufren un duro revés al no poder imponer el ALCA (ALCA pal carajo, como decía Chavez).
 Ya en 2002 había fracasado el golpe de estado en Venezuela contra Hugo Chavez. Y esa también la contamos como una victoria. Como victoria es que no hayan podido derrotar a Nicolás Maduro y a La Revolución Bolivariana. Lo mismo ocurrió en Bolivia en 2008 (aunque hoy concretaron el golpe de estado contra Evo Morales). Y en Ecuador en el 2010. Correa salió victorioso, pero años después Lenin Moreno se entregó a los interese imperiales, y con él al país y el significado de Ecuador en el movimiento liberador continental. No es poca cosa lo ocurrido.
 Otra “pequeña” gran victoria fue la vuelta de Cuba (para su momento), al seno de la OEA, después que está en 1962 había sido marginada del contexto internacional.
 Así tenemos otras “pequeñas” grandes victorias, como por ejemplo, los ejercicios militares realizados en conjunto entre Rusia y Venezuela y la mediación que hizo Venezuela para lograr la liberación de los rehenes de la FARC. Triunfo diplomático sin dudas. Y qué no decir de la salida de la DEA y el ejército norteamericano de las instalaciones venezolanas. Así como el desmantelamiento de la base militar de EE.UU en Manta, Ecuador.
 La creación de UNASUR, una genialidad política de Hugo Chavez y la puesta en funcionamiento  del Consejo de Defensa Suramericano y la creación de La Comunidad de Estado Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).
 Pero el enemigo no se achica y se rearma. Siempre con el apoyo de líderes rendidos ante los intereses de potencias foráneas. Hombres como Álvaro Uribe Vélez, Luis Almagro, Julio Borges, Juan Guaido, y muchos que conforman una larga lista, algún día tendrán que rendirle cuentas a la historia y a sus pueblos.
 El liderazgo de Hugo Chavez demostró que la unidad de los pueblos es un arma letal para combatir al imperio. Es la misma visión gran colombianista y anfictiónica impulsada por Simon Bolívar. Por eso decimos, con la fe puesta en el porvenir, que; “Alerta, alerta, alerta que camina la espada de Bolívar por América Latina”.-

viernes, 29 de mayo de 2020

EEUU: DE LA REPUBLICA AL IMPERIO



 Importante leer por estos días a Atilio A. Boron y su libro; “América Latina en La Geopolítica del Imperialismo” (premio Libertador al Pensamiento Crítico, 2012. Editado por El Ministerio de La Cultura). A nuestro juicio, es un libro de obligatoria consulta para entender todo lo que ocurre hoy.
 Después de culminada la Segunda Guerra Mundial y el posterior “Reparto del Mundo”, los EEUU pusieron en práctica la tesis (que luego se ha convertido en la razón de ser del sistema político norteamericano), de un “Gobierno Permanente”. Es decir, el verdadero poder detrás del poder.
 “El Gobierno Permanente” que rige los destinos de los EEUU, ha sabido separar muy bien, el gobierno que surge de los eventos electorales y ha sabido neutralizar la voluntad popular. De hecho, aquel presidente que ose ir en contra de “El Gobierno Permanente”, rápidamente es reprimido, atacado y hasta eliminado. Caso de John F. Kennedy por ejemplo. O el mismo caso de Bill Clinton cuando en los primeros meses de su gobierno, intento reformar el sistema de salud y casi pasa por debajo de la mesa, siendo más famoso por su escandalo con Monica Lewinsky, la pasante de la Casa Blanca.
 El Presidente Dwight Eisenhower denomino todo ese conjunto de poderes facticos, que definen la estructura del llamado “poder Permanente”, como “El Complejo Militar Industrial”.
 Por ello se dice que en la medida en que EEUU consolida su “Poder Permanente”, visto desde una interpretación teórica global del poder, este país desde mediados del siglo XX y principios de este nuevo siglo, transita de La Republica al Imperio.
 Ahora bien, vista la experiencia histórica y visto el caso de como Roma muto de la republica al imperio, en una analogía, no deja de preocupar, entre otras muchísimas incidencias, el efecto directo que tiene este tipo de fenómenos en la degeneración de los usos y las costumbres de la vida social en general. Y precisamente refiere el autor (Atilio A. Boron), citando a Maquiavelo, en su obra “El Príncipe”, que este; “bucea en las profundidades de la Republica y no del imperio romano, en su búsqueda de la virtu necesaria para que las dispersas comunidades italianas del Renacimiento puedan expulsar a los barbaros que las tienen sojuzgadas y realizarse plenamente como nación”
 Nadie duda que desde hace rato, los EEUU han dejado de representar a la libertad, para representar el poder.
 Por estos días el imperio norteamericano se ha tornado más peligroso, cuando ha tenido que ver, atónito, el surgimiento de China como nuevo centro de poder mundial y como potencia indiscutible. Pues, esto pone en riesgo su apetito voraz de recursos naturales, obligándolo a afilar bien su poderío militar.
 Nadie niega hoy, que la Madre Tierra está herida en el alma. Su cruel explotación la ha colocado a un punto de colapso.
 Esto explica el afán de los EEUU de pretender privatizar la luna y su conquista y asegurarse los recursos que allí puedan existir.
 El imperio está herido de muerte. La sociedad norteamericana está colapsada en sus patrones insostenibles de vida. Los EEUU poseen una estructura militar fuerte. Con armas sofisticadas y bases militares diseminadas por el mundo. Ellos se han garantizado los mares y sus bases militares permiten su desplazamiento. Esto explica, en parte, su afán por Venezuela. Y para nada les importa el Derecho Internacional, las resoluciones, la diplomacia, ni el qué dirán.
 Simon Bolívar volando por sobre los tiempos y las edades, lo ilustra magistralmente; “Los EEUU de Norteamérica parecen destinados por la providencia, para plagar  la América de miserias en nombre de la libertad”.-  

UN GIRO A LA DERECHA

        Hay compañeros que viven en una permanente crítica al gobierno bolivariano. Son implacables, severos y constantes en sus críticas. T...