martes, 15 de enero de 2019

EL MUNDO NECESITA MAS QUE PALABRAS BONITAS.



     Definitivamente el altruismo es algo más que palabras bonitas. Va más allá de un boceto, de una mera declaración, de un oráculo o de una declaración de principios. Si bien no hace mal vociferarlo, este existe en función de las acciones.
    El Altruismo es una elevación que nos agiganta. Es el hombre, en cuanto individualidad, actuando con la grandeza de los dioses. Es el hombre multiplicado en bondad. Es el hombre convertido en gigante, exteriorizando lo bueno y haciendo realidad lo más hermoso de su condición de ser civilizado e inteligente; dando bondad a otro, dando lo bueno, lo hermoso, lo grande.
     Urge volver a la raíz utópica del ser. Esa donde el hombre es amigo y hermano del hombre. Donde la conservación de la especie incluye también la solidaridad, el respeto, la ayuda mutua, la compasión, la bondad.
   Urge volver a la acción. A regocijarnos nuevamente con la majestuosidad de la naturaleza. De volver a sentir lo ínfimo que somos ante la divinidad y los misterios cósmicos. A reafirmar nuestros lazos ancestrales y de sentir la conexión con nuestros antepasados. Pues, en verdad ellos nunca se han marchado. Somos partículas de ellos, su ADN corre por nosotros y nos hacen ser expresión de lo maravilloso.
   Los tiempos modernos nos roban la vitalidad. La tecnología ha ido sustituyendo las relaciones humanas. Un abrazo, estrechar una mano amiga ha sido sustituida por una tecla y un “me gusta”. Los amigos se cuentan por montones en twiiter y Facebook y el dolor ajeno ahora es un simple espectáculo que se regocija en las imágenes que nos muestran las redes sociales. Nadie se inmuta, pues, son siempre muy parecidas a  las películas hollywoodense. La compasión solo se comparte apretando una tecla y mostrando una carita enojada, llorando, sonriendo. Tal como sea la ocasión.
     Por las redes sociales todos comparten sus decálogos, aunque bien lejos estemos de ellos. Frases hermosas, mensajes altruistas. Y no faltan quien se diga fiel creyente en alguna divinidad, aunque a diario, como dice la canción, “comen dioses pero defecan demonios”.
    El mundo necesita de más acción. De más de lo bueno de cada quien. El mundo necesita más que palabras bonitas. Rompamos la quietud, la indiferencia, el conformismo, la resignación. Alcemos la voz y actuemos por un mejor mundo, por una vida más pegada a la vitalidad.    
          

jueves, 20 de diciembre de 2018

EN MEDIO DE DOS SIGLOS



    Toda esta generación que respira hoy, somos portadores del privilegio de viajar en el tiempo montados en dos siglos. Uno que feneció, el siglo XX, y otro que se abrió a los nuevos desafíos, el siglo XXI.
      En aquel diciembre del año 2000 el reloj anunciaba no muy buenos augurios. Todo empuja al caos. Las horas amenazaban con detenerse y el mundo temía paralizarse. Parecía que finalmente se iba a cumplir aquello que anunciaba Francis Fukuyama del fin de la historia, del fin de los días. Por fortuna la vida siguió andando. Y si bien la esperanza y la utopía salieron trasquiladas, estas siguen siendo necesidades humanas. Pues, “no nada más de pan vive el hombre”.
       Sin embargo, lo que pareció ser un final de siglo convulsionado; lleno de guerras y de conflictos, también ha servido para que el sistema capitalista, como Modo de Producción y como sistema global, se consoliden. Sus principios, sus leyes y su ética se han diseminado por el mundo y ahora todos le ven el rostro a la bestia.
       El nuevo siglo que está naciendo y del cual solo han transcurrido 18 años, nos augura tiempos muy duros. El carácter imperial que ha asumido el capitalismo coloca al mundo contra la espada y la pared. “Hegemonía o supervivencia” como lo ha definido Noam Chomsky. El mundo arde por los cuatro costados y hasta los programas de conquista del espacio se han acelerado. El Programa de La Guerra de Las Galaxias traslada al espacio la lucha por el dominio del mundo.
       El poder mediático que ha alcanzado el imperio es como una especie de edulcorante para persuadir, convencer y emborrachar con sus verdades a la gente. Las posiciones de dominio echan a un lado la diplomacia. Esta ya no es el argumento civilizado para la resolución de conflictos. El nuevo orden mundial que se quiere imponer rompe con todo argumento civilizatorio y diplomático e impone una especie de dominio global.
       Así como poco a poco se ha ido tejiendo la consolidación del Modo de Producción Capitalista, ha si la esperanza, que se ha tornado silente, persiste y crece como una necesidad humana, a la cual no se puede renunciar, pues, es intrínseca al hombre.
      Este nuevo siglo le plantea al hombre desafíos quijotescos. Nuevas gestas heroicas están planteadas, nuevos desafíos y mucha tinta espera para escribir la nueva historia. La de la generación del siglo XXI que tiene el deber de salvar a la especie humana.
      El Capitalismo poco a poco ha convertido al mundo en un lugar inhóspito y al hombre en una especie errante y sin destino, en humanos sin humanidad. Urge volver a la “matriz utópica”, a ese reducto donde han relegado al amor, la solidaridad, al altruismo y a todas esas expresiones civilizatorias que nos distinguen como humanos. El desafío es la vida digna y la felicidad del hombre.  

lunes, 10 de diciembre de 2018

EL CAMINO DE LA ESPERANZA



   Fuerzas poderosas se empeñan en traernos un mensaje desalentador, pesimista, trágico y de promoción de la baja autoestima. Todo obedece a una estrategia que busca mermar la esperanza, la fe y la convicción de las personas, en su transitar por el camino de la esperanza,  en aras de lograr su resignación y aceptación por lo anormal, por lo malo, por lo trágico.
   Buscan apagar la alegría y la sonrisa de la gente. Tanto que ya hay quien piensa que algo malo va a pasar cuando mucho nos reírnos. Es como que la felicidad estuviera prohibida para nosotros. Como que reír fuera un delito y soñar con un mañana mejor, una especie de deuda impagable.
   La massmedia perversa y nada inocente; “las redes que enredan”, como dice un famoso comunicador, o los medios que desinforman, hacen un minucioso trabajo psicológico para interferir en el sano juicio de la gente. Nada se maneja al azar. Todo está medido; la forma de titular una noticia, la omisión de fuentes, la no comprobación de la información, etc. Con tal,  La llamada Libertad de Expresión permite todas esas licencias. Además las noticias se trasmiten en primera persona y el hecho noticioso pasa a un segundo plano, mas importante parce mostrar el rostro de la desgracia, o la trayectoria de la bala que aniquila la vida de alguien. Desde los laboratorios noticiosos se busca crear Opinión Publica; ganar adeptos, lograr consentimientos. Ah, pero se busca también, convertir al ciudadano en una especie de sonámbulo o en un ser vacío, que marche por la vida sin ningún tipo de fe ni de esperanzas por un mañana mejor.
   Quienes se empeñan en ser enemigos de la esperanza, la fe y la alegría, se olvidan que el hombre es un ser del mañana. No hay un ser que no se acueste siempre con algo pendiente para mañana. La vida misma es un permanente mañana. Además, hay tantas riquezas y espiritualidades; tantos tesoros a nuestro alcance que es imposible no cabalgar en la esperanza y la alegría constante. Y cuando hablo de tesoros me refiero a esos elementos que tocan nuestra vitalidad. Seres queridos, amigos, identidades, cultura, amores, sentimientos, añoranzas, etc.
   Los enemigos del país, los que a diario desdibujan la realidad que aquí vivimos y nos han sumergido en una opinión desastrosa del país y que promueven la crisis, el bloqueo y la idea de que aquí padecemos una Terrible Hambruna y que nos signe una Sanguinaria Dictadura, quizás no han medido el daño que le hacen a la esperanza de un pueblo, que se empeña en desarrollar su propio modelo político y su propio sistema de convivencia social.
   Nosotros militamos en la alegría y en la esperanza. Y como no hacerlo si estamos bañados por una historia gloriosa, si aquí están nuestros amigos y nuestros seres más queridos. Como no hacerlo si en esta tierra están sembrados todos nuestros seres queridos que se nos han adelantado en el viaje de la eternidad.
   Militamos en El Camino de La Esperanza y marchamos con la certeza de que el mañana siempre será una oportunidad para seguir soñando.          

viernes, 30 de noviembre de 2018

LA ESPERA DE LOS BUITRES



     Sin dudas que la massmedia; esa especie de arma mortal que solo ataca la mente de la gente, para afectar su sano juicio y luego convertirlos en masas humanas tranquilas y dóciles, es la herramienta más poderosa que usan los enemigos de la patria, para lograr torcer el rumbo de país diseñado y expresado a través del Proyecto “Simon Bolívar” y sus líneas estratégicas, que definen claramente el camino por donde recorre la patria.
   Es atroz la guerra que se cierne sobre Venezuela. Bloqueo económico, sabotaje y una sistemática política de desprestigio que de seguro hace mella  en la autoestima del venezolano. Unos deciden irse del país en busca de nuevos derroteros, otros, marchan cada día sintiendo el peso de la crisis, muchos, sin entender, quizás, que la misma es provocada por la guerra que se desarrolla contra el país.
     Los Buitres están a la espera de su presa. Confían en su paciencia y que todos los recursos empleados han de dar sus frutos. Subestiman a un pueblo y su gente (y decimos pueblo, no desde un punto de vista geográfico, no. Lo decimos desde la concepción del Materialismo Histórico, como herramienta científica de análisis marxista).
    Quienes preparan la toma y el saqueo del país desde los laboratorios de guerra, se olvidan que Venezuela carga sobre su conciencia  histórica más de dos siglos de historia. Y además, historia gloriosa y llena de victorias. Se olvidan que Venezuela es la cuna de uno de los hombres más grandes que ha parido este mundo; Simon Bolívar.
    Subestiman a una idiosincrasia y una cultura, a una estirpe y a un pueblo que se asume hombre, patria, libertad. A un pueblo montaña, rio, caminos, sueños, dignidad.
    Venezuela libra una batalla épica. Mientras el sistema capitalista se empeña en imponer su ética de funcionamiento; valga decir, consumismo, destrucción, progresismo, desarrollismo y con un planeta al borde de la destrucción, desde Venezuela surge la esperanza, el paradigma y el modelo de que si es posible el relanzamiento de lo humano. De que si es posible retomar la dignidad como bandera y los conceptos noble de libertad, auto determinación, igualdad. Que soñar es un derecho colectivo de los pueblos y de las sociedades. Soñar un mundo mejor, con valores que dignifiquen lo humano y al hombre.      
  

viernes, 7 de septiembre de 2018

EL REGRESO DEL HIJO PRODIGO



   Si bien desde el punto de vista holístico concebimos al mundo como una sola unidad, como el todo que encierra la armonía necesaria para la vida. Donde cada átomo, cada suspiro y en donde cada vida que late es una organización perfecta de la naturaleza. A través de la cual cada vez entendemos más que el hombre, mas allá de su afán de conquista y de su empeño terco por querer dominar a la naturaleza, no es más que una pequeña, sino ínfima parte, de un todo, donde el hombre no vale más que un grillo o una gota de lluvia o un eclipse lunar. Aun así nos creemos superiores y no cesamos en inventar mecanismos de supremacía y de dominación. No importando que sean autodestructivos.
   La llamada Globalización, a través de la cual se ha querido reducir el mundo a una “Aldea Global”, no es más que el plan hegemónico del Modo de Producción Capitalista. Es la globalización de las fuerzas imperiales. La globalización del dominio de los centros de poder del mundo sobre el resto de la población, y ahora también, a través del programa “La Guerra de Las Galaxias”, sobre el espacio.
   Por otro lado, visto desde otra perspectiva, la globalización  no es más que la mundialización  de la pobreza y de la miseria de las grandes mayorías. El modelo capitalista se agotó. Y ahora en su fase superior es más cruel, más inmoral, más violento y más destructivo.
   El fenómeno migratorio, que hoy mantiene al hombre en una movilidad nunca antes vista; que lo empuja nuevamente a la condición de nómada, está generando un serio deterioro en los derechos fundamentales de los seres humanos. En su afán por buscar el bienestar, las fronteras empiezan a cerrarse y el mundo a reducirse. El hombre nuevamente enemigo del hombre. El fenómeno migratorio o la movilidad humana, ha disparado las alarmas y hunde al mundo en un profundo deterioro de la calidad de vida. Nuevamente el hombre se enfrenta a terribles expresiones discriminatorias; xenofobias, explotación sexual, trata de blancas, desprecio y burlas. Una profunda negación de lo humano se ha instaurado; “vemos humanos pero no humanidad”.
   En el caso  de Venezuela el fenómeno migratorio es sui generis, pues, si bien es cierta que este no es estimulado por una guerra de bombardeos (guerras de destrucción masiva), el país ha sido objeto del mayor experimento de aplicación de una Guerra de tipo No Convencional. Donde la massmedia y los grandes laboratorios de Guerra Psicológica, en su afán por crear “condiciones objetivas” (llámese Crisis Humanitaria), para provocar y justificar una intervención en el país, han estimulado la salida de venezolanos fuera de nuestras fronteras, dizque, para buscar una vida mejor.
   El Plan “Vuelta a La Patria” que ha establecido El Gobierno Bolivariano se enmarca en una línea política correcta en aras de apoyar a sus connacionales. Independientemente de sus creencias políticas o partidistas. Son venezolanos, que, como EL REGRESO DEL HIJO PRODIGO, nos hace un llamado a la solidaridad y el regocijo por el regreso a casa del hermano.
   Y así como recibimos al hermano con los brazos abiertos, así también convocamos a la unidad nacional. Todas las expresiones organizativas, progresistas, nacionalistas y patriotas debemos unirnos en función del país, en función de la Madre Patria: “Cuando el clarín de la patria llama, hasta el llanto de la madre calla”.   

martes, 7 de agosto de 2018

EL CHAVISMO LINGT



   Sin dudas que los liderazgos suman muchas voluntades y coincidencias. El liderazgo del Comandante Chávez, indiscutible por lo demás, es el mejor ejemplo de ello.
   Son millones de seres que decidieron militar en el proyecto de país, en el proyecto bolivariano que esgrimió El Comandante y que aún se mantiene vigente.
   Fue crucial  aquel año 2004 cuando Chávez declaro el carácter antiimperialista de la Revolución Bolivariana. Y dos años después, en el año 2006, el carácter socialista de la misma. Estos dos hechos han sido fundamentales en el proceso histórico que ha venido construyendo La Revolución Bolivariana. Pues, le han dado un rumbo claro al proyecto de país que queremos. Pero además, ha permitido que abordemos de fondo el problema. El cual sin duda se ubica en el tipo de sociedad que queremos y devela el fracaso del modelo capitalista. Que además arrastra, aceleradamente al hombre hacia su destrucción y desaparición.
  La Revolución bolivariana es en sí misma el aporte consiente de una sociedad, hacia lo que debe ser el nuevo modelo hacia donde deben gravitar el resto de las sociedades. Es decir, modelos incluyentes, modelos que tomen al hombre y sus problemas como epicentro de sus funciones, etc. 
 El Chavista Light ante tamaño compromiso, asume la diáspora. Pues, su militancia se transforma entonces en un compromiso más serio, más riguroso e incluso, de mayor entrega, que lógicamente él no está dispuesto a dar.
   El Chavista Light es aquel que se suma por admiración o por algún tipo de interés, pero en verdad no tiene compromiso con nadie y llegan justo hasta donde el conflicto obliga  a definirse.
   Al Chavista Light lo ideológico lo aterra y el termino socialismo lo coloca en una disyuntiva que contradice su carga cultural y se aleja argumentando bien su nuevo camino. Y acusa, y señala, etc.
   Quizás fue una tragedia para El Chavista Light cuando El Comandante planteo el carácter socialista de la revolución. Oh¡ Dios, como asumir semejante anacronismo. Como, si ya la civilizada Europa lo había desdeñado y ya el mundo asumía como verdades irrefutables “el fin de la historia”, “el fin de los sueños”. Por qué querer cambiar todo si con simples decretos y reformas se puede seguir llevando la vida.
   De seguro asumían que Hugo Chávez se había desviado pero su solo presencia física les impedía dar un paso al lado.  Y surgió lo imprevisto; desaparecieron físicamente al líder. Ahora, El Chavista Light critica a Maduro y se define defensor del legado de Hugo Chávez.  Nadie más chavista que él. Algunos se dicen depositarios de  confesiones y secretos del Comandante, pero bien lejos de todo cuanto huela a Maduro o Diosdado; verdaderos legatarios del Comandante y quienes han estado a la altura histórica de tamaño compromiso.
   El Chavista Light, sin saberlo o no,  termina por ser opositor, pues, las banderas que esgrime; argumentos y discursos, son siempre para criticar a quienes ejercen responsabilidades de gobierno, mientras que en un ejercicio de civilidad y de gente decente, se toman un café, un buen vino o comparten una buena comida con los sectores más reaccionarios de la política venezolana. Con esos con los que a cada rato tienen contacto con el primer mundo y que se dicen más inteligentes que todos.
   El Chavista Light no es tan pendejo, con su “militancia” descomprometida, prepara el terreno para brincar la talanquera con “dignidad”. Son chavistas opositores, como dijera alguien.
    

viernes, 27 de julio de 2018

ENTRE CRITICAS Y AUTOCRITICAS LACERAN LA ESPERANZA


 Por estos días es común ver a muchos que se dicen chavistas, sumar sus críticas más acérrimas a la gestión de gobierno que lidera Nicolás Maduro. Casi en nada se diferencian de los que militan abiertamente en los sectores oposicionistas  al Gobierno Bolivariano. Solo que afirman ser chavistas y revolucionarios.
  Si bien la crítica y la autocrítica son elementos intrínsecos de todo revolucionario, esta no puede servir para lacerar el alma y la esperanza del militante. La crítica constructiva sirve para mejorar y corregir. Y nos permite “ver” a través de otros, lo que por diversas razones no podemos ver, o no entendemos o no percibimos por nosotros mismos.  Mientras que la autocrítica, acto más difícil aun, casi que raya en lo heroico, es ver dentro de nosotros mismo “la viga que nos atraviesa el ojo”. Es un acto de trascendencia sin dudas, porque nos obliga a “salirnos” de nosotros y tratar de vernos, cual terceras personas, a nosotros mismos, y vernos fallar o errar, para luego enmendar.
 Algo parecido ocurre con la teoría y praxis. Y como la crítica y la autocrítica, muy común ver a ambas marchar muy distante una de otra. Fácil es criticar. Fácil es teorizar. Lo difícil es predicar con el ejemplo.
  Hay muchos compañeros que se dicen chavistas pero que uno los lee en las redes sociales en una crítica permanente a Nicolás Maduro y a La Revolución Bolivariana. Más sin embargo, se percibe también un silencio permanente hacia los sectores oposicionistas y claramente definidos como enemigos del pueblo y de sus luchas.
 Hay compañeros que por ejemplo  desde sus redes sociales denotan una inconformidad tan grande que a veces llegamos a pensar o que tienen un problema de personalidad o grandes carencias o una gran debilidad ideológica, que les impide entender la actual coyuntura política por la que atraviesa el país. Que valga decir, aquí no está en crisis la propuesta bolivariana ni el intento de socialismo. Aquí lo que está en crisis es el capitalismo. Y este se expresa, no nada más en un sistema económico. El capitalismo también es un sistema cultural. Son estructuras mentales, creencias, hábitos, formas de actuar y de pensar. Son pesos ancestrales que nos doblan el alma y el espíritu.
  Esos compañeros que critican y critican, que ni que les bajen una estrella para que se sientan conformes, son los mismos que se alegraron cuando designaron a Diosdado Presidente de la ANC, pero que a los dos días ya lo criticaban,  dizque porque no ha hecho nada. Son los mismos que dicen que Maduro no hace nada, pero critican todas las medidas que toma.
  En el fondo del asunto la lucha pareciera que fuera en realidad, entre revolucionarios y conservadores. En el centro de la centrifuga hay dos fueras poderosas enfrentadas. La que lucha con todas sus fuerzas por nacer y la que se niega, con todas sus fuerzas, por morir. Solo que en una está la vida, y en otra esta la muerte. La masa que sueña por alcanzar un mundo mejor, como decía Silvio, no es solo  un amasijo de huesos y tendones. Ella está llena de dolores, de sueños, de sufrimientos, de llantos, de alegrías, de esperanza y de mucha fe por el mañana que se nos viene.
        

miércoles, 25 de julio de 2018

LA BUENA VOLUNTAD



   Es necesario el Buen Deseo de las personas para echar a andar un mundo mejor. Es necesario ser “un tilín mejores”, como nos los decía Silvio Rodriguez. La Buena Voluntad parece ser el último reducto donde se esconde la esperanza.
    La Buena Voluntad si no es buena, no es buena voluntad. Ella no se puede expresar a medias tintas. Y además ella sirve para reafirmar el lado bueno de la gente. No se puede vivir la vida desconfiando de todo y de todos. En aras del bien común se impone que los seres humanos en general, practiquemos  La Buena Voluntad.
   La práctica política como instrumento de negociación, debe contar con La Buena Voluntad. La suma de buenas voluntades puede hacer una gran contribución a la solución de muchos problemas  y hacer la vida más llevadera en el marco de las relaciones sociales del hombre y su entorno.
   La Buena Voluntad debe imponerse por encima de la desconfianza y del actuar siempre “con una carta debajo de la manga”. Nada se puede lograr en este mundo si se pierde la confianza en la gente y en la palabra. Urge dar la palabra; rescatar su carácter de documento y de verdad.
    

viernes, 20 de julio de 2018

VEO HUMANOS, VEO HUMANIDAD



  “El socialismo económico, sin la moral comunista no me interesa”
   Esta opinión fue expresada por  El Che Guevara en una entrevista concedida en 1963. Completa la idea afirmando que; “Luchamos contra la miseria pero al mismo tiempo luchamos contra la alienación”.
 Es innegable el fracaso del Modo de Producción Capitalista. Como nunca, hoy el mundo está sumergido en una peligrosa carrera hacia su propia destrucción. El llamado mundo globalizado, parece empequeñecerse cada día más. Las fuerzas dominantes ejercen su dominio sin ningún escrúpulo. El ser humano parece un extraño en su propio hábitat, en su propio mundo. En plena época moderna el hombre, como nunca antes en la historia, padece la falta de libertad; social, espiritual, política, cultural, etc.
   El Modo de Producción Capitalista trae consigo añadida una especie de enfermedad terrible; La Alienación; esa que lo introduce a la despersonalización y le impone a cada persona la cultura dominante, pero que a la par, lo domestica, lo destruye espiritualmente y lo resigna a aceptar al mundo tal cual es. Sin derecho a soñar y a aspirar uno mejor.
   La Alienación destruye la esencia del hombre. Le roba su condición básica; lo humano. Es una especie de esclavización que lo conduce a la resignación y le roba todo derecho a rebelarse ante lo que lo oprime y disminuye.
  El Socialismo es la esperanza. Es la utopía necesaria. El concentra las herramientas científicas para entender el complejo mundo de la economía política y de entendimiento del entorno. Así  como, la suficiente fuerza  para liberar espiritualmente al hombre. Para estimularlo al altruismo y a la grandeza. Para hacerlo más humano y más sensible para entender a su entorno.
   El Socialismo es una expresión humana que conduce al hombre por el camino de la bondad, de la solidaridad, de la hospitalidad. Conduce al hombre al encuentro del otro. Y Cuando decimos otro, parafraseando un poco a Leonardo Boff, nos referimos a todos los seres vivos. Los animales, los mares, los ríos, el medio ambiente. Y es que a través del “otro”, podemos practicar la hospitalidad, la bondad, la acogida. Y todas estas características humanas se hacen más grandes y valerosas, cuando ese “otro” es un extraño, un inmigrante, un desconocido. O cuando este es portador de toda una estructura cultural, étnica, ideológica o filosófica, diametralmente opuesta a la nuestra. De allí que El socialismo no es solo una compleja “formula” para entender el mundo y para entender a los diversos modos de producción que han antecedido toda la historia del hombre. Es un camino para hacer más humana, la humanidad.
               

viernes, 6 de julio de 2018

LA DESTRUCCIÓN DEL ESTADO NACIONAL; LA NUEVA COLONIZACIÓN.

   Era de esperarse; con la desintegración de la URSS, el derrumbe del Muro de Berlín y junto a ellos, la derrota de la esperanza, el fin  de los sueños, el fin de la historia, donde se sostiene el pensamiento único, “las ideologías ya no son necesarias” (Francis Fukuyama, 1992, “El fin de la historia”). La visión bipolar del mundo, que la sostenía el poderío militar y conocido como “La Guerra Fría”, queda rota para siempre.
   Ya “vencido” el enemigo; y con él su verborrea, y sus conceptos, no queda más que imponer su mando, su poder. Así, “el capitalismo es poder, no economía. Usan la economía, pero son otra cosa, concentración de fuerza armada y no armada, capaz de confiscar la plusvalía, los excedentes que produce la sociedad” (Abdullah Ocalan, líder de las milicias Kurdas de Oriente).
 Toda esta sacudida mundial trajo consigo la Globalización; un espejismo moderno para conquistarnos mejor, y la primera víctima es el llamado Estado Nacional y todo cuando en el subsiste y lo caracteriza. Es decir, su cultura, su lengua, sus expresiones políticas, su mercado interno, su policía, su ejército, etc.
   La Globalización, que no es solo convertir al mundo en una Aldea Global, como lo describió el sociólogo canadiense Marschall MaLuhan, en cuando al impacto comunicacional (cambios producidos por la radio, el cine, la televisión, los medios de comunicación en general; el impacto que han tenido la imagen, el sonido, la fotografía). Es en verdad, una guerra de destrucción/reordenamiento. El imperialismo se ha mundializado. Y junto a él, el nacimiento del Estado Supranacional, que a su vez ha creado sus aparatos de control, como El FMI, La Organización Mundial del Comercio, La Organización para La Cooperación y El Desarrollo Económico (OCDE). (VER; “Desarmar Los Mercados”, Ramonet, Ignacio).
 Como quien ya no corre peligro alguno de ser derrotado, el imperialismo impone su fuerza, su cultura, sus postulados, su razón y su lógica. Este no permite que pequeños aldeanos se subleven. Sin vergüenza alguna son sometidos por sus conquistadores.
 El nuevo orden mundial impone la tristeza y la resignación.  Convierte al hombre en un ser escéptico  e incrédulo. Y como “El Ministerio de La Verdad” (Orwell, 1984), castiga a quien se atreve a disentir.
  Los pueblos que osan respirar por cuenta propia; que fomentan su independencia y autodeterminación, y que fomentan su identidad cultural y que reconocen el legado histórico dejado por nuestros héroes (en el caso de Venezuela), son “obligados” a arrodillarse ante el amo del mundo.
   La Revolución Bolivariana es una acción quijotesca y titánica. Es la irreverencia contra el nuevo orden mundial. En Venezuela nos estamos jugando la rebeldía de los pueblos oprimidos del mundo. La fe por la libertad y el derecho que tienen las personas de soñar y de aspirar un mundo mejor, una sociedad mejor.

miércoles, 23 de mayo de 2018

LAS REDES NO SON LAS CALLES


Oportuno por estos días recordar aquel episodio que protagonizó, por allá por 1938, Orson Welles, y su dramatización de “La Guerra de Dos Mundos”; desde una emisora de radio con boletines intermitentes, afirmando que los marcianos nos habían invadido. Si bien al inicio de la dramatización él advirtió que todo se trataba de una ficción, la misma fue tan real, que llenó las calles de New Jersey. En cada boletín que emitía, expresaba una alarma. Por ejemplo llegó a afirmar que se habían observado varias explosiones de gas incandescente en el planeta Marte.

No tardó mucho para que la multitud saliera a las calles. La gente llena de pánico se escondía en sótanos y puentes, y muchos acudieron a las comisarias con toallas húmedas para repeler los gases venenosos con los que atacaban los marcianos.
Orson Welles y su grupo de actores desconocían el pánico que habían causado en los radioescuchas (oportuno decir que para la época; 1938, la radio era un medio masivo. Se estimaba que de cada cinco familias, cuatro tenían una radio en su casa). Y finalizaron su dramatización afirmando; “Damas y caballeros, les aseguro que “La Guerra de Dos Mundos”, no tenía otra intención que entretenerles en la víspera del día de Halloween”
Hoy, desde las Redes Sociales, se crean verdades virtuales. Dado su alcance masivo, hay quienes manipulan el sano juicio de la gente para favorecer sus conveniencias políticas o económicas. Se magnifican eventos, se silencian otros. Y hasta se llegan a dramatizar muchos, para hacerlos creíbles y convertirlos en verdades.
Han convertido la noticia en un espectáculo. En un trabajo reciente, titulado; “La Violencia del Mundo”, Jean Baudrillard y Edgar Morin, hacen un análisis sobre el derrumbe de Las Torres Gemelas (World Trade center), derribadas el 11 de septiembre de 2001, y de como un hecho noticioso; trágico y real, se convirtió en un espectáculo, cual cinta cinematográfica de Hollywood, donde la tragedia y la muerte no causaban ninguna conmoción.
Y así asistimos al asesinato público de Muamar el Gadafi, ocurrida el 20 de octubre de 2011. Ya la massmedia mundial había preparado el terreno de su asesinato y el odio ya estaba esparcido. Hoy Libia es un polvorín que arde por los cuatro costados pero la mediática lo silencia. Sus objetivos ya fueron alcanzados.
En Venezuela la manipulación mediática, que llega a extremos de ser una guerra psicológica, afecta sin dudas a la población y el sano juicio de la gente. Hemos llegado a extremos de compatriotas que desprecian a su propia patria y sus símbolos y su historia. Como que la bandera fuera un simple pedazo de trapo o que no las hubiéramos ganado en una caja de detergente. O que la historia heroica de Venezuela fuera una tira cómica.
Como la alienación, la manipulación mediática lleva a extremos de influir en la perspectiva de la gente. Le roba la capacidad de análisis  y la inteligencia de las personas. Incluidas personas que percibimos como personas cultas.
La manipulación mediática penetra la mente y el alma de las personas y los convierte en individuos tristes, desesperanzados y llenos de escepticismo ante las adversidades y ante la vida misma.
Un ser resignado es ya un ser derrotado. Es como estar muerto en vida. Pues, no nada más de pan vive el hombre. El hombre también necita vivir de esperanzas, de sueños, de utopías.
La mediática mundial ha estado empeñada en Venezuela. Y el objetivo es romper la identidad nacional. Fragmentar el sentido de país y de patria. Dividirnos y manipularnos, para luego ganar nuestra docilidad y poder instaurar, sin ningún tipo de impedimento, la explotación y dominación de Venezuela.
Triste de aquel que tenga su Facebook, su instragran o twiiter “lleno” de amigos y luego terminan solos en un café compartiendo con la nada. O aquel que crea que Las Redes Sociales son las calles del mundo. Allá abajo, allá están las catacumbas ardiendo en vida propia.        

UN GIRO A LA DERECHA

        Hay compañeros que viven en una permanente crítica al gobierno bolivariano. Son implacables, severos y constantes en sus críticas. T...