miércoles, 3 de junio de 2015

MAREA SOCIALISTA NAVEGA HACÍA LA OTRA ACERA

   Con todos los defectos, fallas o errores que puedan haber dentro del proceso revolucionario que lidera Nicolás Maduro, y que sin dudas, marcha sobre los designios y el legado del Comandante Chávez;  los sectores progresistas, revolucionarios y concientes de este país, y del continente todo, no pueden perder las perspectivas del significado que tiene el proceso político que se vive en Venezuela.
   Si bien, la critica como herramienta de crecimiento en el debate que se debe datar hacía adentro del proceso, no la podemos desechar ni descalificar, no es menos cierto que debemos sopesar la incidencia de esta en el marco de una coyuntura, que por momentos pareciera que no es bien interpretada por quienes se ubican en una permanente crítica al proceso político. Más aun cuando muchos de estos personeros, hasta hace poco, ocuparon cargos de responsabilidad gubernamental.
   El hecho de que muchos de estos críticos, filósofos u opinadores, hayan ocupado cargos importantes en el gobierno revolucionario, ha de haberles dado, al menos, la posibilidad de conocer, tal como lo brinda el ser parte del llamado Alto Gobierno, los planes y artimañas de los cuales se valen los enemigos del proceso, para acabar con La Revolución Bolivariana. Lejos de eso, lo que hacen en sumarse a la caravana opositora; con otro lenguaje, con otro discurso, desde otra trinchera y con posturas engañosas.
   El Comandante Chávez decía en una oportunidad, sobre esa gente que vivían militando en el camino revolucionario, pero que parce que nunca se plantearon seriamente el asunto del poder. Es decir, la posibilidad cierta de ser gobierno algún día, de estar al frente del Estado. O al menos, de definir, desde una perspectiva de Poder real, la concepción de Estado más cónsona con su práctica revolucionaria.
   Así como El Che decía que la posibilidad real de morir los golpeaba a todos, en un momento determinado de la lucha revolucionaria. Así debieron sentir los que hoy se rasgan las vestiduras desde la crítica, en cuanto a sentir, al menos alguna vez, la posibilidad real de hacerse del poder político.
   El llamado movimiento Marea Socialista; que quieren hacerse parecer como el ala más radical del chavismo, extrañamente, guarda silencio ante la llamada Guerra Económica, no dicen nada del intervencionismo norteamericano en los asuntos de Venezuela; financiamiento, espionaje, bases militares, etc. Y mucho menos dicen nada ante los ataques constantes de los sectores más apátridas y radicales de la oposición venezolana. Dicho sea de paso, se alinean del lado equivocado en el marco de la lucha de clases sociales que se desarrolla en Venezuela. Pues, si bien es fundamental filosofar permanentemente, lo es también el lado pragmático de la política. Pero no de esa política de la que a juicio de Rafael Poleo se hace sin el estomago, sino de la política que se desarrolla en un tablero de ajedrez. La de saber mover las piezas; saber atacar, saber defenderse, sin subestimar nunca el valor de todas las piezas. @NicolasMaduro y @dcabellor, pueden explicarles un poquito de que se trata eso.
   Desde Marea Socialista se asumen preclaros; teóricos de un socialismo que no es este ni aquel, sino todo lo contrario. Filósofos de una filosofía que no escucha y no ve el cantar del pueblo; su lenguaje, su música y las mil expresiones culturales y plásticas que en cada rincón se nos presentan.
   A veces creo que Marea Socialista opina desde el Este de la ciudad. Quizás desde un centro comercial, en medio de una tertulia de café, hablando bajito para que no los oigan y disimulando ser escuálidos para no ser rechazados.
   Seguramente desde el Este están bajo mejor resguardo, así evitan que las palomas que pueblan La Plaza Bolívar les caguen las ideas, o las voces libres que se gritan en La Patana, perturben sus grandes ideas de socialismo: no el de aquí, pero tampoco el de allá.
   La critica de Marea Socialista olvida que mucha de las políticas que critican de este gobierno, son las mismas que ellos abanderaron cuando eran ministros y parte del gobierno chavista.
   Desde Marea Socialista callan por las bases militares que tienen los gringos en Colombia. Casi niegan la llamada Guerra Económica; el machaqueo, las guarimbas, los planes conspirativos, los asesinatos. Hay una “ingenuidad” que su filosofía no logra ver.

   Las criticas de Marea Socialista, en esta coyuntura, más sirven a la derecha y a los sectores opositores, a la burguesía pues, que a la revolución.

lunes, 25 de mayo de 2015

EL POLLO BRITO Y SU JUICIO A LA TV

En verdad que la renuncia de Rafael “El Pollo” Brito al programa matutino de Venevisión; con sus argumentos y explicaciones, pone en el tapete, nuevamente, el contenido que ofrecen los canales de televisión venezolano. Y lo que es más serio, el carácter educativo que debe jugar la televisión; el realce de nuestros valores culturales, de nuestros artistas, de los nuevos talentos. En fin, el aporte que debe hacer la televisión, en cuanto medio de comunicación masivo que es, que pacíficamente, en muchos casos, se instala cómodamente en el seno de nuestros hogares, en la educación e información veraz que debe darle a la gente, a la sociedad toda.
Y creo que es justo decir, que es con Hugo Chávez que se inicia en Venezuela una seria revisión, no nada más de los contenidos televisivos  o de radio, sino también un resurgimiento de diversas expresiones artísticas y plásticas; venidas muchas de lo intrincado del pueblo (el pueblo siempre visto desde la concepción marxista de la lucha de clases sociales. Expresado este en los sectores más empobrecidos de la población; los más explotados y desamparados).
Ha habido un despertar inusitado por la comunicación; por los medios alternativos de comunicación. Desde los sectores populares se hace radio, teatro, televisión. La cultura se redimensiona. Hay un resurgir de la vena artística de la gente sencilla. Nada es casual.
La música académica corre por las calles y veredas, cerro arriba; los niños venezolanos han despertado del sueño eterno a donde los había relegado la academia, a músicos como Beethoven, Mozart, Johann Sebastian Bach, Wogner, Tchaikovsky, Stravinsky, Schubert. Nuestros niños leen partituras y se expresan musicalmente.
El venezolano es ahora un pueblo lector. Las ferias de libros se abarrotan de gentes buscando alimento para el alma. Y además de lector, es también un pueblo y una sociedad que digiere las noticias con un sentido más maduro. Ya la gente no cree todo lo que lee o todo lo que escucha. Las llamadas “Guerras Mediáticas” han despertado desconfianza en la gente, y créanlo o no, la gente en su mayoría comprueba la veracidad de lo dicho. O quien lo dijo, o como lo dijo, o por que lo dijo. Somos una sociedad que desde hace tiempo dejo de ser sumisa y tonta.
Lo planteado por El Pollo Brito es digno de admiración; es valiente y acertado en lo que dijo. Parece hasta chavista. Y lo entendemos; él como artista y hombre de los medios de comunicación, desde una perspectiva personal “reclama” un mayor respeto para la tele audiencia y una mayor promoción para nuestros talentos.
En Venezuela la llamada mass media; los hilos comunicacionales entre los sentidos, la razón, la lógica, la verdad, etc., están sufriendo un revés digno de montarlos en un diván y remeterles la lupa a través de Freud. Los inteligentes no se explican por que Venezuela y su gobierno no caen de una vez. Es que no entienden, ¡no entienden!     

   

miércoles, 20 de mayo de 2015

EL ATAQUE A LA MORAL DEL PUEBLO

Sobre el proceso político venezolano se pueden decir muchas cosas. Realzar fallas  y debilidades; errores, equivocaciones, carencias. Muchísimas cosas más, ah, pero también hay que admitir que este país padece una cruenta guerra económica, alentada por múltiples actores  con un claro interés en derrotar, más que al gobierno de Nicolás Maduro, al proceso revolucionario, nacionalista y contestatario que él lidera.
Y es que no es poca cosa lo que representa Venezuela. Basta ver en la perspectiva histórica mundial para comprender semejante “destino”. Es como que a la patria de Bolívar le corresponde el mismo designio de Atlas; no por el castigo al que fue sometido este por el Dios Zeus de sostener los cielos con sus grandes manos y fuertes brazos, sino por la trascendencia que semejante revolución representa para el destino de America, y cuidado si del mundo.
Autores como Daniel Estulin señalan que Venezuela es; “punta de lanza de la defensa de la libertad de América Latina…y gracias a ese esfuerzo, toda la región está políticamente activa, consciente e interactiva. Este despertar político es una de las causas más dramáticas y significativas por las que el imperio no ha sido capaz de capturar y moldear el continente a su gusto. Se trata de la dignidad. Y Chávez demostró que la dignidad humana es el desafío central inherente al despertar político global”.
La Revolución Bolivariana; como un grito que emana de las catacumbas, es la voz de esperanza de muchos pueblos, de muchos individuos y de muchos seres humanos. Ante la voz imperial, es una reivindicación y un resurgir del socialismo. Es en pequeña escala, lo que el mismo Chávez calificaba de; “El Socialismo de Lo Pequeño”. Es decir, el aterrizaje de las ideas a la realidad. Pero no a cualquier realidad. Se refería El Comandante a la realidad individual de cada persona. El acceso a la salud, a la escuela, a la comida, a la diversión y el esparcimiento. Al derecho de soñar, pero también al derecho de concretar los sueños. Por eso es que es bien acertada aquella expresión (que he hecho mía), de Diosdado Cabello cuando alguna vez decía que; “Sino nos dejan soñar, no los dejaremos dormir”.
La actual guerra económica que se cierne contra Venezuela, más allá de que escaseen los alimentos o las medicinas, busca atacar es a la moral del pueblo. Hay una guerra psicológica, previamente diseñada y estructurada en laboratorios de guerra, por especialistas en conducta y comportamiento humano, dirigida a atacar el legado más grandioso que nos ha dejado Hugo Chávez; la dignidad y la convicción de que somos un pueblo de estirpe guerrera y libertaria.
La Guerra Económica es contra la moral del pueblo. Como en el pasado cuando degollaban a un guerrero y exhibían su cabeza para que el espectáculo bajara la moral del enemigo, así pretenden hacer con las colas. Atacan la conciencia del pueblo y la burguesía y los enemigos de la patria buscan socavar la dignidad de los venezolanos.
La Revolución Bolivariana se enfrenta a un enemigo de mil cabezas. Muchas veces sin nombre y sin rostro. El enemigo cobra vida en lo cibernético, en lo mediático, en lo sublime, en lo abstracto. Quiere llegar a los sentimientos, a la mente, al espíritu, a la voluntad.
El enemigo subestima al pueblo; subestima su inteligencia, su bravura, su osadía.

El enemigo también quiere destruir; descalificar y hacerles expedientes a los líderes fundamentales de La Revolución (caso Diosdado Cabello, El Pollo Carvajal, Tarek El Aissami, José David Cabello, etc.). Y eso también forma parte de la guerra económica.

martes, 28 de abril de 2015

LA CULTURA RENTISTA

   No somos ignotos, mas bien somos ignorantes y nada duchos en un tema tan complejo como la economía. Pero tercamente seguimos buscando respuestas en la economía política, para darle coherencia al pensamiento ideológico.
El Estiércol del Diablo cuando apareció en Venezuela, venía ya dispuesto a sembrar de miseria a sus gentes, pues, lo políticos de entonces entendían que este “regalo” de Dios era la puerta de entrada al progreso, al desarrollo. Y aunque tal afirmación no era del todo falsa, ocultaba en si misma la historia de engaño, de saqueo, de regalías y traiciones que estaba por escribirse.
El petróleo nos hizo más pobres; y hablo en términos de la perspectiva histórica, pues, el petróleo nos “mutiló” el progreso y el bienestar que nos garantizaba el campo, la agricultura, la ganadería; en fin, la prodigiosa tierra venezolana.
El boom  petrolero distorsionó, como ya lo había hecho la guerra, la cotidianidad del venezolano.
Así nos convertimos en un país rentista. Como para que la culpa no fuera tan grande, o como para hacernos participes de algo, nos empezaron a dar dádivas. Nos dijeron que todo el suelo venezolano estaba impregnado de “Oro Negro” y que mientras se disponía de una “Gota de Petróleo para cada venezolano, se dejaba un chorro abierto para que una casta política y una burguesía parasitaria se enriquecieran.
Así poco a poco fueron saqueando a este país y fueron gestando la bravura de un pueblo que anunciaba el agotamiento del modelo político.
Con Hugo Chávez irrumpe también una necesidad urgente. Y es la de adecentar la política, la de darle direccionalidad al rumbo del país, la de proyectar al país al desarrollo; inclusivo, participativo, protagónico. La necesidad de hacer justicia social, la necesidad de entender que la época de “las vacas gordas” quedó en el pasado. Que Venezuela no es un ente aislado de un contexto mundial que día a día produce nuevas realidades. Muy por el contrario, somos parte de una dinámica, que queramos o no, incide en nuestra cotidianidad.
Y es precisamente esa dinámica que se da en los escenarios externos lo que ha producido hoy una baja en los precios del petróleo, incidiendo sin dudas en nuestra realidad. Entre otras cosas por que ha imperado el modelo extrativista y por que sin dudas no hemos desarrollado adecuadamente nuestro aparato productivo, que con políticas eficientes, veamos en el campo y en la ganadería, nuestras fortalezas como país. Sin dejar de mencionar el desarrollo de políticas turísticas, que muestren las bondades naturales y fortalezas de Venezuela. En esa última materia Cuba es un verdadero ejemplo de lo que significa una fuerte plataforma turística.
En el camino que Venezuela debe recorrer hacía el post rentismo, debe estar la sinceración de algunas políticas macro económicas; como por ejemplo El Control de Cambio, y la eliminación de algunos subsidios, que en otrora se justificaban, pero que hoy no tienen asidero. Caso por ejemplo del subsidio a la gasolina (no se justifica su actual precio), y el financiamiento que hace el Estado con los viajes para el exterior. Convirtiendo esto en una especie de derecho adquirido, difícilmente vista en otras partes del mundo.
Así también con los dólares que reciben los estudiantes en el exterior. Esto debe regularse. Pues, este subsidio o financiamiento debería ser para estudiantes de postgrado, que previamente establezcan una obligación con el Estado de retribuirle tal inversión.
El gobierno no se equivoca al plantear el carácter revolucionario y nacionalista de este proceso político, así como el socialismo como el rumbo cierto por donde debe transitar la nación.
Así como no se equivoca Nicolás Maduro en la lucha contra la corrupción, la especulación, el acaparamiento y en contra del contrabando de extracción.
Si algún elemento se debe resaltar de todo este proceso político liderado por Chávez, y ahora por El Presidente Maduro, es que Venezuela, decididamente, ha resuelto impulsar este proyecto de país sin la tutela de organismos multilaterales como el Banco Mundial y el FMI. Evitándonos el gran costo social que eso significa (lo sabe el pueblo venezolano por experiencia propia).

        

miércoles, 22 de abril de 2015

EL TIEMPO DE LAS CULPAS

Herbert García Plaza, con el perdón de Judas
   Sin dudas, uno de los designios más grandes de una revolución, es que esta lleva sobre sí un paso demoledor de viejos esquemas, postulados y de razones que ya no cuentan, pues, el peso de la historia que se esta escribiendo a su paso abre nuevas verdades y hasta va dejando la convicción de que todo ha valido la pena. Justificando así el abono vital de que se nutre todo dolor, o todo parto. Es la sangre de los mártires, la sangre necesaria, la que convierte en verdad la gestas. Pero también, la que nos lleva al encuentro de la poesía y de la expresión plástica, como únicos lenguajes que nos permiten crear mundos y hacer real lo invisible.
   La revolución transita cada calle, cada rincón, cada espacio. Si algún estomago quiere llenar es el de la esperanza. Cree en las mayorías, pero sólo encuentra en la multitud a los desvalidos, a los pobres, a los desamparados. A los muchos.
   La revolución mira detrás de la estadística y descubre que detrás de un número, hay un rostro; un llanto, un dolor, un estomago vacío. Por eso el traidor es fusilado. Porque mata la esperanza de alguien. Mutila el mañana de un despertar. Toma para sí la ingenuidad que encierra el creer.
   No tenemos por que seguir el camino de Judas. Judas tenía el designio de traicionar a Jesús. Así estaba escrito. Ya estaba condenado. Su traición era necesaria. Su infierno estaba cantado; iba a ser el traidor. Más sin embargo, su alma en pena ha servido como ejemplo, he allí su designio, para develar el carácter prostituido del acto mismo de traicionar. Toda vez que este fue como una acción de contra prestación.
   En una revolución el acto de la traición tiene una connotación mayor, pues, la revolución es construir; es despertar, es esperanza, es futuro, es mañana. Es lo sublime; que como una niña inocente se va en brazos de todo el que le sonríe.
   El Che decía que valía la pena morir por una revolución, cuando esta era verdadera. Pero se refería él a la muerte digna por la causa justa. Más sin embargo, el que traiciona una revolución cava por si mismo su reputación y convierte su vida, ya hecho cadáver andante, ya muerto sin saberlo aun, en una penuria fea y solitaria.
   La traición es enemiga de la revolución. Por que sencillamente la revolución es construcción. Y no cualquier reconstrucción, es la nueva vida que se asoma. Es la alborada, es el mañana; es el llanto del niño que con su grito inocente nos pide que le tengamos garantizado su porvenir.
   El Che ganó la gloria cuando dijo, “No dejo nada material a mis hijos y no me apena…” (en su carta de despedida), he allí el hombre cabalgando en revolución, el hombre cabalgando en el tiempo histórico; ese mismo que da cortos pasos de siglos.!

lunes, 13 de abril de 2015

LAS VENAS ABIERTAS...

   Por una llamada de mi hija Hanoi Cipriana me entero del fallecimiento de Eduardo Galeano. Y es que hoy son muchas las emociones que se conjugan. Ya desde la madrugada hemos estado viendo, una vez más, el documental; "La Revolución no será transmitida" y pensado y analizado todos esos hechos que conmovieron al país en abril del 2002. Y la forma insólita de como los medios de comunicación se empeñaron todos en silenciar a la protagonista siempre del hecho noticioso: la verdad. Y es que no puede uno dejar de indignarse cuando observa, cuan acción para cometer un delito, como se conjugaron diversos voceros, dirigentes y actores; políticos, militares y comunicacionales, para transmitirle al mundo una verdad prefabricada; elaborada minuciosamente en laboratorios; más enmarcada en una acción de guerra psicológica, con la clara idea de mostrar una verdad conveniente para un sector; la burguesía criolla.
   Y es que Eduardo Galeano es parte de esas verdades que hemos aprendido a construir; desde la época de la universidad su voz era ya para nosotros una especie de mesías. Las Venas Abiertas de América Latina eran ya como una biblia donde empezábamos a entender al mundo y a encontrar verdades.
   La muerte de Galeano debe considerarse como una verdadera tragedia para este continente, y especialmente para Venezuela, pues, nunca como antes voces tan lucidas son tan necesarias.
   A hombres como a Galeano hay que leerlos. Sus ensayos, su poesía, su discurso son siempre como cátedras abiertas, buscando desesperados oídos receptivos. Por fortuna nos deja un legado. Sus libros, sus ideas, sus investigaciones y su voz uruguayamente universal; taciturna, pedagógica, retumba en su intelectualidad.
   Con Galeano nos ocurre, que humanamente es tan nuestro, tan como nuestros seres queridos, que su partida a la eternidad y hacía la universalización, nos deja inertes, tristes, ojeando su genialidad!    

lunes, 30 de marzo de 2015

EL ESTADO COMUNAL

No es nueva, para nada, la concepción del Estado Comunal, expresada por El Comandante Hugo Chávez.
Han sido diversas las experiencias, debidamente documentadas, que nos dan conocimiento de que ciertamente son posible los niveles de organización del pueblo; de la gente, de los ciudadanos, más allá de las estructuras Estadales o gubernamentales tradicionales.
Si bien La Revolución Francesa (1789-1799), abre  para el nuevo mundo toda una teorización organizativa; con expresiones concretas de instancias alternativas y de base verdaderamente popular; como La Comuna de París por ejemplo; como ayer, todavía hoy retumba aquella expresión de Carlos Marx cuando pregunta; “Que es La Comuna, esa esfinge que tanto atormenta a los espíritus burguesas?
Aun hoy sigue siendo así. La burguesía; esa suerte de ciudadanos portadores de una “distinción”; de clase social superior, le ha temido históricamente a todo lo que significa organización popular, pues, si un privilegio los distingue es que todo viene a ellos por añadidura de clase social. La clase social superior da por si misma una suerte de privilegios y distinciones que nada tienen que ver con lo popular.
La Comuna es una forma de gobierno de abajo hacía arriba. Es un mecanismo incluyente, que se nutre de la fuerza que emana de la organización de la gente común; los anónimos, los sin rostro, los que sudan a diario por el pan de cada día, los que viven en desventajas ante los que si pueden, ante los que si tienen.
La Comuna es descubrir el poder del pueblo, en la organización conciente de la gente. Entendiendo pueblo, como concepto político y no geográfico. Pues, Las Comunas son, esencialmente, no hay que negarlo, una expresión política contestaría; es un sistema de gobierno de los de abajo, que a la vez que contestatario es subversivo y revolucionario.
Es una forma de gobierno que convoca el espíritu de los comunes, pero también el deseo de generar una mejor convivencia a partir de nuevas reglas de juego. Es la democratización de la vida de los de abajo.
Hay expresiones de Gobierno Comunal que la historia registra como experiencias concretas, en un plano real, que muy bien pueden servir para demostrar que cuando la gente se organiza concientemente, puede convertirse en un verdadero poder. He allí por ejemplo Los Sóviets, en Rusia. El alto nivel organizativo que alcanzó la clase obrera Rusa que posteriormente se convirtió en la expresión del Poder Popular.
Caso similar la Comuna de Chiliying en China, inspirada por toda esa trayectoria de lucha de Mao Tse-Tung (citada por El Comandante Chávez en el 2009 en El Teresa Carreño), donde se da cuenta del proceso de conformación y funcionamiento del ordenamiento, producción y administración de la economía colectivizada y socialista en China.
Y así como esas expresiones de organización y de poder popular se pudieran citar también lo que ha alcanzado El Ejercito Zapatista de Liberación Nacional en México con Las Caracolas y Junta de Buen Gobierno, concretamente en la zona indígena de Chiapas.

De tal manera que cobra validez histórica, vigencia y necesidad impostergable, el que en Venezuela empujemos hacía Estado Comunal. Es la única forma de lograr una verdadera unidad popular. De abajo hacía arriba. Desde nuestras costumbres y tradiciones, desde nuestra conciencia y nuestros valores, desde nuestra estirpe de pueblo guerrero y libertario.

miércoles, 11 de marzo de 2015

LAS VERDADERAS RAZONES DE EEUU: CASO VENEZUELA


La preocupación real de EEUU con Venezuela, tiene que verse en un espectro más amplio que simplemente la relación bilateral entre estos dos países.
Nadie puede negar hoy que no obstante EEUU ser una potencia mundial y ser la expresión más clara del imperio del capitalismo, como Modo de Producción; que este modelo sufre una de las peores crisis de su historia. No son casuales los miles y miles de seres que mueren de hambre en el mundo; millones de seres en pobreza extrema; niños que deambulan por las calles como perros que buscan guarecerse del frío y de la intemperie.
La crisis del capitalismo es planetaria; crisis sistémica la definen muchos, crisis del modelo. Además de energética, es también una crisis que involucra el medio ambiente, el hábitat, la desaparición de especies y sin lugar a dudas, la destrucción del planeta. No hay dudas de que el modelo capitalista, no obstante hegemónico y supremo, es un modelo que se agotó. Ya no garantiza la paz, la prosperidad y la vida en el planeta.
Tiene razón Barak Obama cuando sostiene que Venezuela se ha constituido en una amenaza para los EEUU y la sociedad Norteamericana toda. Pues, en este mar de podredumbre; en este mundo donde se ha globalizado la pobreza y la desesperanza, donde la perspectiva del futuro queda reducida a vivir en el conformismo; sin irreverencia, sin rebeldía, sin inconformidad; domesticados totalmente. Prácticamente sin esperanzas y sin utopías. En un panorama mundial así, dominado totalmente por el imperialismo norteamericano, surge el liderazgo esperanzador y contestatario de Hugo Chávez Frías. Y es que como El Che Guevara, Hugo Chávez encendió la llama de la esperanza, no nada más en Venezuela, en Latinoamérica y en muchas partes del mundo. Hugo Chávez se globalizó. Que hermoso fue aquel día cuando visitó a Haití y se bajó del vehículo para mezclarse con ese pueblo de negros que corrían de alegría junto con él. Era la esperanza de un pueblo oprimido y pobre, ante un hombre que les llenaba de sueños el porvenir.
Así también cuando visitó El Bronx, en Nueva York. Era como que si Martín Luther King en persona pasara a saludarlos.
A Chávez había que eliminarlo, como muchas veces lo intentaron con Fidel. Él era un peligro para el mundo, pues, Chávez encendió algo que estaba dormido y controlado. Nuevamente despertó el sueño de los pueblos a ser libres. Despertó la irreverencia, despertó la rebeldía. Despertó la estirpe dormida de los pueblos guerreros. Despertó a Bolívar y a los libertadores de America. Puso a los pueblos a leer poesía, a leer libros de historia, a cantar cantos de esperanza, a darle voz a los sin voz, a hacer visible a los invisibles.
Mataron a Chávez para callarlo, pero sus gritos siguen llenando de esperanzas a los pueblos oprimidos del mundo. Y lo que es más, Venezuela sigue siendo un trozo de verdad. Es un ejemplo vivo; en sus luchas, en sus búsquedas, en el afán y en el empeño de hacernos una patria libre y soberana. Si Cuba ha aguantado más de 50 años de bloqueo económico declarado, Venezuela ya lleva 16 años de saboteo, de intervencionismo solapado, de boicot, de guerra psicológica, de campañas alienantes y de guerra de Cuarta Generación.
Nada es casual. Es por lo que Venezuela representa para el mundo.
   Y en honor a la verdad hay que reconocer la gallardía y la valentía de Nicolás maduro. Y hasta en eso Chávez fue asertivo. En nombre de Venezuela, Maduro tiene un compromiso con la esperanza, con la utopía, con los sueños de que otro mundo si es posible.
Venezuela desenterró las banderas olvidadas, pero vigentes, del socialismo, pero ahora concebido bajo una concepción propia de nuestra realidad, pero, sin dogmas, sin ortodoxia. Un socialismo cristiano (definido más bien como humanismo ecuménico), que no niega la sabiduría popular; ni las creencias, ni las costumbres, ni lo cósmico, ni lo planetario, ni lo ecológico.

Venezuela en este momento está enrumbada por el camino que habrá de recorrer la humanidad en el futuro inmediato. Por eso EEUU quiere detener nuestro porvenir. Quiere que dejemos de ser un ejemplo, aunque parece ya tarde. Ya Chávez corre por las calles de Ucrania, de España y por todo recoveco donde hay dolor, miseria y desesperanza. He allí la verdadera razón de los gringos.

lunes, 9 de marzo de 2015

LA BANDERA NACIONAL Y EL ESCUDO DE ARMAS

Nadie puede negar que Hugo Chávez fue un estudioso profundo de la historia de Venezuela y fundamentalmente un estudioso de Bolívar. Y si algo le debemos los venezolanos es el habernos “devuelto” al Bolívar libertario y quijotesco. Al Bolívar humano, pero también al estadista, al soñador, al poeta. Al Bolívar intelectual y al Libertador de Naciones. Al militar, al “Hombre de Las Dificultades”. Pero lo más importante, al Bolívar de todos; el que nuevamente empuña su espada para defender la libertad y la soberanía de la patria.
A Chávez le debemos el hecho de que Bolívar recorriera nuevamente las calles y pueblos de Venezuela. Le debemos el rescate de la solemnidad al escuchar el Himno Nacional. Y le debemos además, el sentimiento de patria, de pertenencia, el rescate de nuestra estirpe guerra y el orgullo de ser venezolanos.
Escuchar a Chávez hablar de Bolívar era como tener la sensación que este aparecería en cualquier momento. Era hacerlo tangible y real.
A Chávez le debemos dos hechos, históricos por lo demás, que venían a constituir dos sendas deudas que el pueblo venezolano y la sociedad toda, tenían para con El Libertador de America; Simón Bolívar. Una era la octava estrella que le faltaba a La Bandera Nacional. Recuerden ustedes que las estrellas en La Bandera simbolizan Las Provincias que después de los sucesos del 19 de abril de 1810; donde se destituye o se desconoce la autoridad del Capitán General, Vicente Emparan (la más alta autoridad política y militar de La Corona española en tierras venezolanas); a las que se suman las Provincias (Estados), de Margarita, Cumaná, Barcelona, Barinas, Mérida, Trujillo y Caracas. Siete Provincias que fueron inmortalizadas con el número de estrellas que adornarían a la Bandera Nacional. Siete años más tarde, el 20 de noviembre de 1817, lanza Simón Bolívar un decreto en el que autoriza la incorporación de la octava estrella al Tricolor Nacional, en honor a La Provincia de Guayana; “…en reconocimiento a los grandes aportes brindados por La Provincia de Guayana al proceso independentista…”. Dicho Decreto lo firma Bolívar como Jefe Supremo de La República. Capitán General de Los Ejércitos de Venezuela y de Nueva Granada.
Más ningún otro presidente de Venezuela tuvo la altura para hacer semejante acto de justicia histórica. Lo hizo Hugo Chávez Frías.
La otra acción, reivindicadora de Bolívar y de su legado y de su voluntad, tiene que ver con El Escudo Nacional (también conocido como Escudo de Armas de La República). Si bien ya Venezuela poseía un escudo en 1777, concedido por Felipe II, donde se oficializaba el gobierno Español en Venezuela a través de La Capitanía General; “…a Santiago de León de Caracas por muy Noble y Leal Ciudad…”. Era como un reconocimiento a la docilidad, a la sumisión. Sin embargo, ya desde La Primera República (1810-1812), se empieza a exhibir el nuevo Escudo Nacional. Ya con un simbolismo distinto y más acorde a la rebeldía y a la nueva empresa libertaria.
En 1813, en su entrada triunfal a caracas; Bolívar retoma la simbología del Escudo Nacional. Y esta idea perdura prácticamente hasta 1830, que con la disolución de La Gran Colombia, José Antonio Páez, ya embestido como Presidente de Venezuela, decide cambiar la simbología del “viejo” Escudo, haciéndole cambios sustanciales y no ajenos a sueño derrotado del Libertador.
Por eso Chávez dice, revolucionariamente hablando, que El Escudo de Páez es antibolivariano. Y propone acertadamente volver al caballo indómito. Por eso es que el caballo blanco del Escudo actual corre libre hacía adelante, mirando hacia la libertad (pudiéramos decir). Hugo Chávez trajo de vuelta El Escudo de Bolívar. Por eso la burguesía lo niega, por que seguramente preferirían el Escudo de Páez.
Hay, pues, una acción revolucionaria que hoy día tiene más vigencia que nunca para los venezolanos; para los patriotas, para los revolucionarios.
No podemos perder las perspectivas en esto.  
    

   

martes, 3 de marzo de 2015

EEUU: EL POLICIA DEL MUNDO

Quizás nadie pensó que la llamada Perestroika impulsada por Mijaíl Gorbachov, en aquella poderosa URSS, que cargaba sobre sus hombros la gloriosa Revolución Bolchevique, iba a tener la connotación histórica que posteriormente tuvo.
Lo que se inició como una pretendida reforma política y social de una de las potencias más poderosas del mundo, no era sino el preludio del desmoronamiento de un sistema, que en el mundo, se vislumbraba como una alternativa y esperanza para la humanidad; la sociedad comunista. En contra posición al Modo de Producción Capitalista.
Pero es que la URSS no significaba solamente una esperanza, en cuanto a su modelo, sino que también era un punto de equilibrio mundial, en cuanto a que planteaba un equilibrio; de paz, armonía, entendimiento entre las naciones, tolerancia, etc, visto desde la llamada bipolaridad (valga acotar que Hugo Chávez desde su cosmovisión introdujo el concepto de un mundo multipolar).
La Perestroika de Gorbachov le brinda a los EEUU su condición imperial. Ya roto el equilibrio y derrotado por si mismo “el modelo alternativo”, no queda otra cosa que la supremacía del capitalismo. Es el triunfo y la coronación del modelo imperial, que más tarde es conceptualizado; adornado y justificado con el concepto del fin de la Historia, del fin de las ideas, del fin de los sueños.
Los EEUU, sin decoro alguno, han asumido su condición imperial. Ellos establecen las reglas de juego, crean su propia moralidad, son sus propios jueces, utilizan sus propios medios para difundir sus verdades, que al fin de cuentas es la única verdad valedera. Verdades que no importan mucho si son o no creíbles. No hay instancias valederas para refutarlas.
En materia de DDHH no es mucho que importa. Como todos sabemos la llamada Comunidad Internacional crea acuerdos y tratados que buscan sin dudas, más allá de las formas de gobierno que cada nación asuma, el respeto del hombre; su crecimiento, su integridad, su desarrollo, etc Pero eso nada le importa a los EEUU. Veamos algunas de las convenciones sobre Derechos Humanos que EEUU no ha firmado o ratificado (tomado de @dcabellorCEMD citando a @AndreinaTarazon):
1)   No ha ratificado la convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW).
2)   No ha firmado el Convenio sobre La Represión de La Trata de Personas y de La Explotación de La Prostitución ajena.
3)   No ha firmado El Protocolo de Kyoto de La Convención ONU sobre Cambio Climático y es el mayor emisor de gases de efecto invernadero.
4)   No ha firmado los conveníos contra crímenes de guerra ni contra crímenes de lesa humanidad.
5)   No ha firmado la Convención Internacional contra el reclutamiento, la financiación y el entrenamiento de mercenarios.
6)   No ha ratificado el convenio internacional para la represión de la financiación del terrorismo
7)   No ha ratificado el convenio sobre los derechos del niño ni contra la prostitución y pornografía infantil.
8)   No ha firmado El Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, destinados a abolir La Pena de Muerte
9)   No ha firmado el convenio relativo a la libertad sindical, negociación colectiva y sobre la edad mínima para el empleo.
10)                    Suspendió su adhesión a La Corte Internacional de Justicia y al Estatuto de Roma de La Corte Penal Internacional.
     
Esto sin dejar de mencionar las constantes injerencias de EEUU en la vida de cada nación que se encuentre en el marco de sus intereses. Invasiones, ocupaciones, intervenciones.
Los EEUU poseen bases militares en todo el globo terráqueo. Hasta el espacio lo han conquistado. La llamada Guerra de las Galaxias ha sido un proyecto de coronación espacial que incluye a Marte y La Luna.
Mucho de los métodos que usan los EEUU son no convencionales (métodos para la guerra); con tal, la conquista es el único resultado que se persigue. En muchos casos han privatizado la guerra, y en muchos otros no usan ni soldados, ni rostros visibles, y hasta los aviones son no tripulados.

EEUU se ha erigido como El Policía del Mundo. Los Estados Nacionalistas y que emprenden caminos libertarios y revolucionarios, son sus enemigos naturales. La derrota de Venezuela en esta guerra y esta cruzada, no es nada más la derrota de un país, se busca también aniquilar un modelo; un ejemplo para el mundo oprimido y pobre de que si es posible otro mundo, otro tipo de sociedad. Desde Venezuela impulsamos la multipolaridad. Y que terrible sería para el modelo capitalista que se propague por el mundo otra forma de vida. Una donde pensemos colectivamente; de inclusión social, de derechos humanos, de respeto por el otro.

miércoles, 11 de febrero de 2015

DE DIOSDADO; DEL HONOR Y OTRAS COSAS.

Más movido por el afecto y la amistad, que por otra cosa, y ante el señalamiento que se ha hecho de Diosdado Cabello, principalmente, y de José David Cabello su hermano, de ser miembros de un cartel de drogas, es por lo que siento mi deber pronunciarme ante tamaño señalamiento. Es un deber moral pronunciarse, cuando vemos señalado a un amigo; cuando lo pretenden enlodar o vilipendiar. Callar sería una cobardía, cuando en nosotros reposa la convicción de su honorabilidad y de su honestidad.
Puedo decir que la presencia en El Furrial (poblado ubicado al oeste del Estado Monagas, a 35 Kilómetros de Maturín, capital de Estado), del viejo Adrián Cabello, padre de Diosdado, fue casi omnipresente. No había un evento donde Don Adrián; su iniciativa, su promoción e invención, no tuvieran que ver. Las Fiestas Patronales de esa época eran inolvidables. Carreras de caballo, palo encebado, cochino encebado, carreras de morrocoy, moto cross, carreras de auto (carros pequeños que parecían de juguetes). Aun recuerdo que el circuito se realizaba al frente de la plaza del pueblo. Eran esas fiestas inolvidables (eran en honor a La Cruz Aparecida).
Y que no decir de la muerte de algún lugareño. De forma inmediata se encargaba Don Adrián Cabello de todo lo concerniente. De buscar los bancos para el velorio, de poner la luz en el patio de la casa, del café, de los cigarrillos y por supuesto, de todo los tramites legales concernientes a la cristiana sepultura. Era sin dudas el viejo Adrián Cabello un hombre muy especial, pero a su vez muy estricto en su seno familiar. El hábito de leer la prensa diariamente lo adquirí de su casa. Nunca faltaban los periódicos en la mesa que adornaba el porche de su casa. El mismo porche donde una gigantesca mata de uvas cubría todo. Por sus hijos, su casa era el centro de concurrencia permanente de todos nosotros.
Diosdado fue siempre una persona recta. Excelente estudiante (el mejor de todos los tiempos. No ha habido uno como él), sin vicios; ni bebía licor ni fumaba, y además no permitía que sus amigos lo hicieran delante de él. El pueblo lo recorríamos en bicicleta casi en su totalidad. Jugábamos pool en el único establecimiento del pueblo (El Rey se llamaba), y éramos mal vistos en ocasiones, por que no tomábamos licor sino refrescos. Y todas las tardes, casi ininterrumpidamente, jugábamos béisbol. Era nuestra mayor pasión.
Junto a Diosdado compartíamos tertulias interminables en la plaza del pueblo, casi hasta la madrugada. En ocasiones amanecíamos y de una vez íbamos a las empanadas de Doña Felicidad de Carreño (aquella matrona que deleitaba a todo el pueblo con sus deliciosas empanadas).
Juntos nos iniciamos en el camino revolucionario. Siendo aun muchachos de liceo, nos convertimos en irreverentes, en soñadores. Intentábamos leer literatura marxista; a Lenin, a Marx, a Antonio Gramsci y sus “Cartas desde La Cárcel”, “La Madre” de Máximo Gorki, y esa imagen del Che tan de todos, sobre todo de los rebeldes. Hasta que llego aquel día en que Diosdado le tocó despedirse para irse para La Academia Militar. Lo sentí como un revés en la amistad y en la militancia. Un compañero, un hermano que se iba.
Ya en sus viajes para El Furrial resultaba extraño verlo uniformado. Ahora trotaba en las madrugadas por las calles y los bajos del pueblo. Él al igual que su padre, El Viejo Adrián Cabello, cultivó siempre el gusto por la pesca y la caza, y aun que no lo crean, su amor por el jardín y por sembrar cuanta cosa se pueda cultivar.
Puedo decir (y lo quiero decir con humildad y de una forma intrascendente), que meses previos al glorioso 4 de febrero de 1992; ese día en que Chávez lanzó aquel POR AHORA, Diosdado, en lo que sería su último viaje a El Furrial antes de esa fecha, en un viaje que hicimos a los bajos del pueblo; para disparar su pistola y un rifle y conversar; retomó en mi aquellas viejas ideas de izquierda que cultivamos juntos, y que ese día fluían ya en un plano más concreto. Venía un alzamiento cívico-militar, con banderas de revolución y con el canto de Alí Primera. De tal manera que aquella madrugada de irrupción del chavizmo no era más, para mí y mi pequeño mundo pueblerino, que la hora y el momento que Diosdado me había anunciado.
Las noticias corrían rápido, el viejo Montecarlo marrón de Diosdado había sido abaleado, pero a El Furrial llegó la noticia de que a Diosdado lo habían matado. Como por arte de magia las calles del pueblo se llenaron de gente y desde un camión y sendas cornetas reindicábamos la acción de los valientes soldados que se habían alzado en armas, pero también de Diosdado como hijo predilecto de El Furrial; y la del amigo, del hermano, del camarada.
Así que pretender vincular a Diosdado a carteles de droga y mafias, es lo más absurdo que he oído
Diosdado hoy es una figura nacional, de primer orden en el acontecer del país, y pudiera pensar alguien que tiene a su merced todos los privilegios del mundo, pues contrario a eso en él hay mucho de humildad, de sensibilidad profunda, de comprensión. Ah pero también hay un carácter regio y firme. Un poco de eso que definía al Che Guevara (“Se que soy un hombre muy duro en mi accionar, pero revestido de un profundo sentimiento de amor”)
Las calles del país las conoce cual más. El mismo conduce su auto; así lo aprendió de su padre. No es un hombre de lujos ni de comodidades y siempre es el primero en todo. Como los grandes líderes, siempre hace la tarea primero que todos. No es maratonista, pero se pone a correr y no hay quien le gane. No es paracaidista, pero su salto es impecable. No es grandes ligas ni beisbolista profesional, pero tiene más de treinta años jugando al béisbol.
Es un hombre de números y de letras. Lee mucho las estadísticas, pero no se desvincula nunca de lo humano. Por el contrario, cada día lo veo en ese eslabón elevado del que hablaba El Che Guevara; más revolucionario, más líder, más firme en sus convicciones.
Así que con Diosdado; con sus hermanos, con su familia, mejor nos cuentan una de vaqueros. Decir que él forma parte de un cartel de drogas, por Dios.  El es un líder que se ha ganado su respeto a punta de originalidad; sin hacer ningún esfuerzo, o mejor dicho, sin asumir falsas posturas; sin dogmas, sin falsas creencias.
Diosdado es un carajo tan original que estoy seguro que él nunca ha ido a comer, por ejemplo, a cualquier restaurante importante de Caracas, pero pregúntele usted sobre cualquier rincón del país; pueblo, caserío, riachuelo, sabana, bosque o montaña. Estoy seguro que él conoce a Venezuela palmo a palmo, de punta a punta.
Debo confesar que no acostumbro hacer este tipo de apologías, pero hay horas; aciagas o apremiantes, donde el honor llama. Yo me siento convocado hoy por la amistad y el afecto. Por el amigo, por el hermano, por el camarada.

      

UN GIRO A LA DERECHA

        Hay compañeros que viven en una permanente crítica al gobierno bolivariano. Son implacables, severos y constantes en sus críticas. T...