jueves, 1 de marzo de 2018

JUGANDO A SER BUENOS PARA ENGAÑAR AL DESTINO


Las religiones han servido mucho para engañar a la bondad y para engañar el lado bueno de los hombres. Así también quienes juegan por un rato a ser un tilín mejores, delegan en una limosna y en un trozo de lastima, el derecho de los hombres a comer y a ser tratados como iguales, tratados con dignidad.
Con el perdón de los verdaderos apóstoles, una sotana disfraza la perversidad y pretende erigir en santo a quienes hacen arder en la carne sus bajezas.
El diezmo es el pasaje a la vida eterna. Basta darlo para sentir que te has liberado de la deuda de la maldad. Ya tu alma está limpia, ya has domado a tu verdugo.
Pasa igual cuando tu auto se detiene en el semáforo y te abordan los “niños de la calle” a rogar por las migajas que les puedes dar. Como que el problema atañe a todos menos a ti. Darles algo te brinda la oportunidad de la compasión y de engañar por un instante tu aporte a la bondad.
La gente que hurga en la basura o que busca guarecerse del inclemente frio, es, como almas que andan en pena, para quienes los templos son lugares sagrados, inspirados en ellos, pero donde Dios prefiere acoger su solemnidad y sus rituales.
Creemos más en la gente pobre que no sabe con certeza su mañana, pero que aun así sonríe y le brinda a su prójimo un pedazo de su pan, que aun compartiéndolo no mitigara su hambre.
En el soldado que se hace hombre por un ideal y que porta su fusil para defender una causa.
  En el dirigente obrero que cree en el proletariado. En el campesino que ama la tierra que da sus frutos.
En el músico que canta su verdad y su dolor. En el vendedor que cree que la usura es un pecado. En la madre que besa a su pequeño hijo con tanto amor y esperanzas, que en un simple beso ve partir su sacrificio y consagración.
Creemos en el lenguaje que hablan en los barrios pobres, en su gestualidad y en sus sonidos. Creemos en el ayuno militante, en ese que enfrente el espíritu con la carne, pero que sacrifica el placer por la fe.
Le tememos a la gula y a la ambición. A la envidia y a todos esos sentimientos bajos y miserables que por momentos nos apartan de lo humano, de lo racional.
El ciclo dinámico de la vida y el constante movimiento de las fuerzas cósmicas y poderosas; sagradas, misteriosas, ancestrales, mágicas, no distinguen entre posición social o económica, entre gente de color o entre gente que hace éticamente lo correcto o no. Las únicas diferencias son el destino y las consecuencias de sus actos. Pues, ya sabemos que hay hombres que trascienden los umbrales de la eternidad y siguen más vivos que nunca. En su mayoría, hombres que desafiaron el statu quo y miraron la vida por encima de los tiempos. Para ellos la muerte no existe.
Los hay también, los que a cada paso que dan asesinan un poco a la humanidad. Hombres que deambulan por el mundo transportando miserias y burlándose de la solidaridad, de la misericordia, de la bondad, del amor, de los sueños, de las esperanzas. Mutilando al hombre de uno de sus dones más sagrados; su amor por el prójimo y el afán de cultivar la esperanza por el camino que queda por andar.
No basta jugar a ser buenos, no basta rezar, como decía el padre cantor. El esfuerzo debe ser mayor. Los buenos somos más.  

viernes, 9 de febrero de 2018

EL DERECHO QUE OTORGA LA JUSTICIA SOCIAL

No todo el tiempo La Justicia Social fue algo tan común como lo parece. Desde la concepción del Derecho de Gentes y en su paralelismo con el Derecho Natural, fueron muchos los que terminaron resignados al comprender que la historia, vista ésta desde el punto de vista de la economía política, terminó dividiendo al mundo entre ricos y pobres y entre explotados y explotadores. Ah, pero también, entre revolucionarios y conservadores. Entre hombres que se empeñan en trascender y en recorrer caminos cuales quijotes y entre hombres que se empeñan en que nada cambie. En que las sociedades se mantengan estancadas y negadas al progreso y al desarrollo. Hombres que se empeñan en frenar el desarrollo de la historia y echar por tierra sus leyes. Así Las Fuerzas Productivas parecen supeditadas a sus designios, pero al final terminan pasándole por encima.
En Venezuela La Justicia Social ha cobrado vida y forma con Hugo Chávez y con el izamiento de las banderas del bolivarianismo. Legado que ha sostenido Nicolás Maduro, resaltando incluso una virtud hoy día en desuso, como lo es la lealtad. Y si hay alguna duda de ello, miren un poco a su alrededor y vean a los Lenin Moreno y su traición al Presidente Correa. O el caso de Luis Almagro (Secretario General de la OEA), promovido por Pepe Mujica. O el caso de Macri y su traición al pueblo de Argentina o el de Temer en Brasil. De modo que ejemplos sobran.
Antes de Chávez en Venezuela imperaba el carnet partidista y las casas del partido eran las agencias de empleo. El pueblo estaba resignado a ser pobre y además el Estado no ofrecía alternativas. Venezuela era un país rico con un pueblo pobre. Nadie se explicaba esa contradicción.
Con Chávez y La Revolución Bolivariana la gente empezó a viajar por el mundo. El cupo viajero le permitía a muchos traspasar las fronteras y conocer mundos. Una “Gota de Petróleo” era distribuida equitativamente entre todos los venezolanos.
Chávez ordenó atender a los discapacitados  como nunca antes se había hecho en el país. Se activó una política de Estado para ello. La atención médica, a través de Barrio Adentro, buscó hasta el más lejano de los venezolanos para brindarles atención médica primaria. Una deuda que ningún gobierno le había satisfecho al pueblo.
La Revolución Bolivariana reivindicó e hizo Justicia Social con los pensionados de este país. Y además abrió las posibilidades reales para que muchas familias puedan acceder a una vivienda digna. La Gran Misión Vivienda Venezuela es garantía de ello. Sin cuota balón y sin las marranerías perversas de los controles bancarios que nos obligan a pagar más veces el precio de un inmueble.
La Justicia Social  también ha tocado las puertas de los indígenas. Pobladores originarios de nuestro continente. Respetándoles su hábitat, costumbres y cultura y además, dándoles reconocimiento constitucional.
Los enemigos de Venezuela la quieren ahogar. Ya no ocultan el lenguaje ni sus intenciones. Ya de manera grotesca y descarada anuncian el intervencionismo, el bloqueo y sus intenciones de intervenir militarmente el país. Aun así El Presidente Maduro desarrolla políticas sociales para no dejar al pueblo desguarnecido. De hecho para este 2018, contra todos los pronósticos, la inversión social abarca más del 70% del presupuesto. El CLAP, los bonos, no son dadivas. Son mecanismos de ayuda en momentos de guerra económica.
Además de que nuestras riquezas naturales son apetecibles. La Revolución Bolivariana es un ejemplo de que los enemigos del progreso y de la libertad, temen que se disemine por el mundo.

Aquí nos estamos jugando el futuro de Venezuela y el futuro de los pueblos que claman justicia y que anhelan conocer La Justicia Social; extraña figura que escasea en la cotidianidad de su gente.      

viernes, 2 de febrero de 2018

LARGO PASADO PERO CORTA MEMORIA.

Cuando Hugo Chávez gana La Presidencia de La República en 1998, detuvo de manera inmediata la ola de privatizaciones que se venían sobre el país.
Ya Carlos Andres Pérez, no obstante de ser Acción Democrática miembro de La Internacional Socialista, electo para un segundo periodo (1989-1993), había asumido la visión, sin desparpajo alguno, de Libre Mercado y con ella la eliminación de subsidios y la privatización,  como la panacea de todos los males de la sociedad venezolana.
El 2 de febrero de 1989 da Carlos Andrés Pérez su primer discurso a la nación, ya como presidente electo. El 16 de febrero de 1989 anuncia El Paquetazo Económico y deja plasmada toda su visión de libre mercado. El 19 de febrero de 1989 se informa al país de la visita de los representantes del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional y de Edgar Leal, nuevo negociante de la Deuda Externa en Washington. El 27 de febrero de ese mismo año se produce El Caracazo.
El Paquetazo de CAP incluía; someterse al FMI y aplicar de manera inmediata, un programa de ajustes, para obtener financiamiento de  US$ 4.500.000.000, en tres años, liberar las tasas de interés, eliminar la tasa cambiaria y eliminación de la tasa preferencial de divisas, liberación de precios, aumento de las tarifas de los servicios públicos, aumento de la gasolina y el transporte.
Finalmente sale CAP de la presidencia ante el Antejucio de Merito que le fue abierto por malversación de fondos públicos.
De mayo a junio de 1993 asume provisionalmente la presidencia, el presidente del senado, Octavio Lepaje. Hasta que El Congreso designa, para culminar el periodo presidencial a Ramón J Velázquez.
Para el periodo presidencial de 1994-1999, gana Rafael Caldera y lanza su programa de gobierno conocido como “La Agenda Venezuela”; severo programa de ajustes macroeconómicos; privatización de empresas, asociación con transnacionales para explotar La Faja Petrolífera del Orinoco (la llamada “Apertura Petrolera), y reformas legislativas para garantizar la aplicabilidad de todo el paquete. No es casual La Ley de Privatización, sancionada en 1997 y defendida fervientemente en el seno del congreso, entre otros diputados, por Henry Ramos Allup y por la fracción del partido Copei.
Por esos días se hablaba de que en el seno del congreso existían dos corrientes políticas. La corriente “Estatista” y la corriente “Privatizadora”, y el punto de discusión fuerte en el seno de la cámara, eran el artículo 1 y el artículo 16 de la Ley de Privatización.
Si Chávez no hubiera ganado las elecciones no se hubiera detenido el plan privatizador que se venía contra el país. Se iba a privatizar a PDVSA, a las Empresas Básicas de Guayana, a La Educación Universitaria, la salud, etc.
De modo que el debate entre Estatistas y Privatizadores solo tocaba la forma del problema, no el fondo. Chávez lo definió. Revolución o Reforma. Y he allí la razón por los que los enemigos de la patria se la tienen jurada a La Revolución Bolivariana.
Aquí hay demasiadas cosas que defender. El Estado Social y de Justicia es una de ellas. Sin La Revolución Bolivariana no existieran los pensionados ni la Gran Misión Vivienda Venezuela ni todas las políticas sociales de inclusión y de justicia. Venezuela no fuera un país sin analfabetas ni uno de los primeros países en el mundo con más acceso a la educación universitaria.
Defendemos el derecho a ser libres y a dar respuestas a nuestros problemas sin empeñar el futuro y las riquezas de Venezuela.
Aquí muchos se montaron en avión gracias a Chávez. Y empezaron a comer tres veces al día gracias a Chávez. Y gracias a Chávez tienen apartamentos, carro y viajaron por el mundo. Y gracias a Chávez se graduaron en una universidad. Y empezaron a tener rostro, a tener una identidad, a ser oídos. Hay muchas cosas que defender.      


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viernes, 26 de enero de 2018

VIENDO LAS ESTRELLAS DESDE LOS ANGELES


   Hace tiempo que el Sueño Americano quedó atrás. Un ejemplo vivo de ello lo constituye la ciudad de Los Angeles, concretamente el poblado de Skid Row y sus calles de llenas de carpas y de cartones, donde la gente se acurruca en las noches para guarecerse del frio y de la intemperie (para ver video y leer más detalles de esta información, consultar: www.cubadebate.cu, “Viendo Las Estrellas desde Los Angeles” , mismo título con que ilustro esta entrega, del 2018-01-24, firmado por: Francisco Arias fernandez). Esta situación se agrava aún más con las políticas migratorias que está impulsando la Administración de Donald Trump, que a parte de las innumerables violaciones a los DDHH, arroja un incremento de 156% en las detenciones ilegales de inmigrantes.
   Las poblaciones más afectadas por estas políticas migratorias son las haítianas, nicaragüenses, hondureños y afganas. El mismo Trump los ha llegado a calificar como sidosos.
   El capitalismo se ha impuesto en el mundo, se ha globalizado. Atrás quedaron La Guerra Fría y la historia ha llegado a su fin. El equilibrio que sostenía al mundo se ha roto. Ahora los centros de poder del mundo no tienen por qué fingir ni por que jugar el ridículo juego de la diplomacia. Con tal, esta solo sirve para jugar a la decencia y comportarnos con modales finos y fingir ser tolerantes.
   La democracia es un concepto decadente y el Estado de Bienestar  ha sido redimensionado. Solo es para beneficiar a las clases dominantes. El Modo de Producción Capitalista, ya instalado en sus dominios, no duda en ejercer su supremacía y su moralidad.
   Poco importa que la intemperie golpee a personas que busquen guarecerse. El lado humano no importa. Solo son desplazados; una especie de calificación estadística que busca reducir a una expresión sin importancia, a quienes se mueven por el mundo como que fueran fugitivos de este planeta, que osaron invadir tierras prohibidas y usurpar espacios ajenos.
   El Modo de Producción Capitalista tiene al mundo sumergido en una de las peores crisis migratorias del planeta. Así como en uno de los peores atentados que contra el bienestar del ser humano hayamos presenciado.
   Por fortuna, y casi como que fueran seres extraños, resurgen voces de esperanza. A lo lejos, allá donde creemos poder ver un pequeño destello, se levanta la esperanza. Oímos voces. Se escucha la poesía, el canto, surge una intelectualidad comprometida, surgen corrientes cristianas que comulgan a Cristo con el pata en el suelo, se ve la polvareda de pueblos, que como Venezuela, avanzan; como en aquellas gestas gloriosas de la Independencia, con el pecho erguido y la sangre hirviendo, hacia la dignidad y la libertad.

jueves, 18 de enero de 2018

LA CONCIENCIA COMO OBJETIVO DE GUERRA

El ataque es feroz. Y el objetivo es uno solo, mermar la moral de la gente; confundirlos, aniquilar su sentido crítico y reducir a las personas a una condición de simples mortales; sin trascendencia alguna, sin esperanzas, ni sueños, pero sí llenos de escepticismo y resignación.
El FMI y El Banco Mundial y los centros hegemónicos del poder, se empeñan en ver el mundo y el desarrollo de las relaciones humanas, supeditados a ellos y a sus designios.
Asistimos a la globalización del Modo de Producción Capitalista. Estamos frente a la imposición de su cultura, de sus costumbres y de su ética. Quien ose adversar  al “policía del mundo”, pagará sus consecuencias. Pues, el orden mundial y sus reglas de juego las establecen los dominadores.
Venezuela es un “Estado Forajido”, una especie de bandolero que se niega a aceptar las reglas que imponen los centros de poder del mundo. No obstante a la crisis más aguda que hoy vive el sistema capitalista. Crisis que atenta incluso con la estabilidad de la vida en el planeta, con riesgo incluso de desaparecer.
Con la inoculación del cáncer a Hugo Chávez se pensó que tenían resuelto el problema, pero El Gobierno Bolivariano y el pueblo en su mayoría, expresado en elecciones libres, han dejado claramente establecido que seguiremos por el camino de la justicia social y de seguir apoyando y viéndole el rostro a los millones de venezolanos que hasta no hace mucho eran simples estadísticas de cuadros macroeconómicos, de curvas y tablas y de mediciones para las cuales no importa el rostro, ni el dolor de la gente. A lo sumo, un simple número, normalmente en rojo.
La guerra económica busca golpear la moral de la gente. Busca socavar la estabilidad familiar para luego gritarle al mundo de que en Venezuela hay hambruna. Subestiman la conciencia política de un pueblo, que aguanta y resiste, pero que avanza con convicción sabiendo que está haciendo historia y que es ejemplo para un mundo en crisis.
La massmedia perversa no descansa ni escatima recursos. Atacan y descalifican al país. Promueven antivalores y resaltan lo negativo. Incitan a la deserción (migración), y socaban el gentilicio y el orgullo de nuestra historia patria.

Solo adentrémonos por un instante en lo más profundo de la cultura y de la historia de este pueblo, para toparnos con el ser guerrero que portamos y que nos distingue rebeldes y arrechos. 

martes, 9 de enero de 2018

MIRANDO A NUESTRO ALREDEDOR

Todas las fuerzas poderosas contrarias al modelo de gobierno bolivariano que lidera Nicolás Maduro, aprietan fuerte y no escatiman recursos ni esfuerzos por lograr sus objetivos. La idea es clara; incitar al pueblo a una sublevación o revuelta colectiva, para poder justificar una intervención de fuerzas militares foráneas, que luego la mediática se encargara de decir que son fuerzas de acompañamiento al pueblo venezolano.
Califican a Venezuela como “Estado Forajido”, es decir, un Estado con un gobierno y un pueblo que han determinado construir su propio destino. Un Estado que no se acoge a la tutela del F.M.I. ni del Banco Mundial y que rechaza el carácter hegemónico de los EEUU. Y que muy por el contrario, se empeña en fomentar mecanismos de cooperación con la mayoría de los países de la región.
Por estos días la Argentina de Mauricio Macri se empeña en aplicar las recetas que le ha dictado el FMI y su “Nueva Ortodoxia Previsional”; bajar los montos de las jubilaciones, aumento gradual de la edad de las jubilaciones, “racionalización” del gasto público (reducción de salarios y eliminación de subsidios, etc).
Brasil y su aparato gubernamental después del golpe de Estado dado a Dilma, ha sido tomado por una red de corruptos inescrupulosos, quienes sin reparo alguno han sido aceptados por la llamada “Comunidad Internacional”, solo porque Brasil garantiza ser fuerza aliada en toda la política hegemónica que se ha dispuesto para el continente (ya se ha usado su territorio para prácticas militares y también se ha prestado para sacar a Venezuela del MERCOSUR).
Nuestra vecina Colombia muestra dos trofeos impresionantes. Es el único país de Latinoamérica que es miembro de la OTAN y además posee en su territorio, siete bases militares Norteamericanas.
La guerra contra Venezuela aprieta duro. El Gobierno Bolivariano hace gigantes esfuerzos para garantizarle al pueblo la satisfacción de sus necesidades. Hay aumentos de sueldos y salarios, se mantienen los programas sociales (Clap, Misión Vivienda, pensiones, gratuidad de la educación, asistencia médica y primaria, bono de guerra económica, etc). Pero los enemigos no ceden espacios. La especulación recorre al país. Los precios de los productos y servicios están bien distantes de los costos de producción.

Que estamos a las puertas de un estallido social?, es posible que sí. Solo que quienes lo estimulan no han medido que el pueblo arrecho puede ir; no contra el gobierno, que al fin de cuentas es quien lo protege, sino en contra de los comerciantes que día a día especulan y roban al pueblo y su gente.    

miércoles, 20 de diciembre de 2017

DECIR FELIZ NAVIDAD NO ES UN PECADO

Si algo importante reivindica la navidad es el realce de lo humano, del encuentro familiar y de los afectos. Extrañamente el mes de diciembre, en su caminar lento pero inexorable, que nos conduce al fin de año, sirve también como “Espada de Damocles” que pende sobre la conciencia de cada ser y como momento para sacar las cuentas propias de lo bueno y de lo malo, de lo mucho o lo poco en que nuestros actos y acciones han servido para la causa de lo humano.
Es el momento de nuestras culpas; “por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa”, pero es también el momento; quizás fugazmente o por un breve instante, en que cobramos clara conciencia de que podemos ser, como lo decía Silvio Rodríguez, “un tilín mejores”.
Decir; Feliz Navidad! Es también transmitir bondad y expresar buenos deseos. Es transmitir, entregar, un trozo de lo humano que somos.
La navidad viste de fantasía la vida. La llena de luces y colores. Y como un gran juego colectivo; inocente, ingenuo, infantil; sin distingo de raza y clases sociales, nos adentramos en la esperanza por el mañana, en el amor a nuestros seres queridos; en la añoranza, en la tristeza, en lo humano.
Decir Feliz Navidad! Es recordar a Panchito Mandefua y a todos esos Panchitos Mandefua que deambulan por las calles del mundo, sin pan y sin cobijo. A los niños sin esperanzas a los que nunca los visita el Niño Jesús. O al hombre solo que tiene que soportar íngrimo, la fuerza indetenible del tiempo y de todas las culpas que arrastra sobre sí.
La navidad es lo humano peleando contra lo material y contra ese monstro gigante que es la propaganda que nos incita a gastar, a pagar, a comprar, dizque, la felicidad. Es un momento para ser buenos y para echar al lado la maldad, el egoísmo, la indiferencia ante  la adversidad ajena y para romper el aislamiento del resto de los humanos, hacía donde nos empuja un modo de producción y un sistema, que como el capitalismo, nos taza el valor en cuanto poseedores de riquezas.

La navidad es un momento para desnudarnos el alma y desechar los antivalores y convertirnos en humanos. Feliz Navidad para todos!    

martes, 21 de noviembre de 2017

LA DISCIPLINA MILITANTE

En un breve escrito titulado; “Moral y disciplina de los combatientes revolucionarios”, El Che Guevara deja claro que la guerra revolucionaria en Cuba, triunfa, por la moral y la disciplina de la vanguardia armada y el ejército rebelde. En su análisis El Che no deja por fuera ningún elemento; desde, “la desmoralización y desvergüenza de la casta militar, hasta las agrestes montañas de Oriente y la impericia táctica de los enemigos”. Todo se conjugó a favor del pueblo cubano y su sueño de libertad.
Nadie puede negar las terribles amenazas que se ciernen sobre Venezuela. El capitalismo se expresa hoy, de manera inimaginable, en su carácter  más imperial y hegemónico. Y también, sin desvergüenza alguna, cual guapetón de barrio, en su condición más violenta y belicista. Nada le importa. Es el policía del mundo que ha vuelto, si acaso nunca se fue, a poner orden y a meter a todos en cintura.
Dadas las fuerzas de los enemigos políticos de la patria, la militancia revolucionaria pasa a jugar un papel de suma importancia en la vida política del país. Nunca como ahora se exige tanta disciplina como lo indica la coyuntura. El partido es vanguardia, como lo son las Fuerzas Armadas y como lo son las diversas expresiones organizativas de base. Ah, y como lo son también los sectores conscientes y las corrientes nacionalistas, que más allá de una militancia partidista, en verdad creen en una Venezuela libre y apartada de todo yugo opresor.
Nuestro pueblo ha demostrado una altura y una conciencia política única. Nada lo ha hecho doblegar. Por el contrario, sigue aferrado a la esperanza y al sueño de patria y de país soberano.
No obstante a todo, y a la necesidad de La Revolución Bolivariana de consolidarse y fortalecerse, no deja de preocuparnos el afán personal de algunos en ser alcaldes, a costa de lo que sea. No importándoles que su candidatura, por legítima que parezca, sirven más a los intereses de los enemigos políticos, que de la revolución.
La Alcaldía Metropolitana de Caracas por ejemplo, es una instancia Político-Administrativa estratégica para El Gobierno Revolucionario. Erika Farías es la candidata de la revolución y en eso no debe haber equívocos.

Una candidatura fuera de las fuerzas revolucionarias, en este momento coyuntural, es un aporte para los enemigos del chavismo. Lo escribía magistralmente en estos días Carolys Pérez @carolyshelena ; “El partido, no sólo es “bueno” cuando me coloca candidato y el militante no sólo es “visible” en tiempos electorales. La coyuntura electoral es apenas un momento en el largo camino que implica la construcción de una organización; y esto amerita del esfuerzo de todos”.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

LA JUSTICIA DE LOS DE ABAJO

“La policía siempre es eficiente cuando se trata de los pobres”, reza en su letra “Ruperto”, la canción escrita por El Cantor del Pueblo Venezolano, Ali Primera. Quizás si Freddy Guevara se llamara Ruperto y fuera un pobre hombre de pueblo,  ya estaría tras las rejas.
 Y es que la inmunidad Parlamentaria no es ni puede ser una licencia que exonera a un individuo de ser sometido a la rigurosidad de la ley. Es ciertamente un fuero o investidura especial, que en el caso de la legislación venezolana, busca preservar la actuación parlamentaria, en aras del beneficio colectivo. Es decir, que el parlamentario no tenga limitaciones, siempre preservando el margen de la ley, en cuanto al trabajo parlamentario que desempeña.
 Desde que la oposición venezolana hizo mayoría en el parlamento (La MUD), no escondió nunca su verborrea de ir en contra de status quo y de su ataque y cuestionamiento permanente a las instituciones del Estado. Una especie de sublevación verbal, de negar y desconocer los poderes públicos y los factores de poder. E incitando a la sublevación, al desconocimiento, a la protesta y a la violencia. Y siempre negando el carácter democrático de La Revolución Bolivariana. Toda su vocería con el claro apoyo de los medios de comunicación, quienes han echado a un lado su rol informativo y pedagógico y quienes se han sumado a la diatriba bajo el concepto de “La Libertad de Expresión”.
 “Para que haya paz debe haber justicia” y debe haber castigo para toda la vocería de la MUD; Capriles, María Corina Machado, Luis Florido, Julio Borges y para todos cuantos vociferaban día a día, como partes de guerra, cuáles eran las acciones violentas venideras. Además de promover la anti patria y el bloqueo e intervención del país por potencias extranjeras.
 Es hora de que la justicia opere con eficiencia contra estos usurpadores de la paz y tranquilidad de los venezolanos. Ya basta que contra Ruperto caiga todo el peso de la ley. Pongámosle nuevamente el manto en los ojos a la dama ciega de la justicia. Que caiga quien caiga! 

martes, 31 de octubre de 2017

LA LEALTAD ES UNA VIRTUD

   Es cosa seria la lealtad. Mucha de la crítica hacía Nicolás Maduro, incluso la más ácida, proviene de gente que estuvo muy cerca del Comandante Chávez. Gente que ocuparon altos cargos y grandes responsabilidades, y que ahora en la ausencia física de Chávez, se dicen intérpretes y fieles a su legado y disparan duras críticas a quien ha asumido; guiado por las circunstancias del destino, la conducción y el liderazgo de La Revolución Bolivariana.
  Y es que, si alguna virtud ha distinguido a Nicolás Maduro, es la lealtad ante el mandato divino hecho por Chávez.
 Grandes traidores han sido, quienes cobijados en el liderazgo de grandes líderes, como el caso de Almagro con Pepe Mújica y en contra de toda la corriente revolucionaria que empezaba a recorrer el continente, que hasta contó con el voto de Venezuela para asegurar la secretaria general de la OEA, y que después se convirtió en enemigo acérrimo de toda esperanza y cambio revolucionario. O el caso de Lenin Moreno, Presidente de Ecuador, apoyado por Correa e impulsado por un proyecto de país, terminó luego alineado en un proyecto político favorable a las élites.
   En Venezuela la lista es larga. Y lo más osado es que muchos se escudan en la imagen de Hugo Chávez para atacar a La Revolución Bolivariana. Esconden su traición y deslealtad en una rica verborrea. Filosofan, hacen ponencias, escriben tratados, dan entrevistas, participan en foros y hasta se hacen llamar Marea Socialista. Más chavistas que Chávez y más radicales que nadie. Pero un detalle los delata; no conocen la palabra LEALTAD.
   La lealtad de Nicolás Maduro es épica. Él es como un barco en medio de una tempestad. Es azotado fuerte por los enemigos más acérrimos de Venezuela y del pueblo, pero su convicción y su claridad de pensamiento lo ubican triunfante ante las peores tempestades. Él Muy bien pudo haberle dado una patada a la mesa y tirar por la borda ese peso histórico que significa agarrar el relevo dejado por Hugo Chávez. Pero no, él prefirió emular al líder y consagrarse ante un pueblo y librar la batalla más importante que libra pueblo alguno en esta hora. Decidió montarse en el carro de la historia y vivir por siempre en la grandeza de los hombres. Allá en aquel olimpo reservado solo para los hombres capaces de perder todo y de ganar solo lo que la gloria les consagre (un poco parafraseando a Bolívar).
  Nicolás tomó el camino más espinoso, pero el más digno. El camino de la lealtad, pero a su vez, el camino del altruismo, el de la grandeza, el que convierte a los hombres en almas de siglo y de generaciones. El camino de la liberación.

miércoles, 4 de octubre de 2017

EL SUR TAMBIÉN EXISTE

El Sur parece el lado B del disco. La otra cara de la moneda; el débil ante el poderoso, el patio trasero donde los colonizadores practican su poderío. El Ecuador parece una línea imaginaria trazada por el creador, para concentrar en él gente buena, bondades naturales, pero también rituales y formas armoniosas de vivir; donde lo ancestral está marcado en el alma de todo ser, pero que es lo que finalmente explica los hombres que somos, este tipo de hombres de esta parte del mundo. No obstante a ser invisibilizados, oprimidos, despreciados, y subestimados en gran medida.
El Norte se nos presenta como la gran quimera, la modernidad, lo avanzado, lo superior. El primer mundo. Allí está el hogar de Mickey Mouse y El Pato Donald y en donde se cree que todo sueño es posible de hacerse realidad. El Norte con su smoke que cubre las ciudades y que contamina las esperanzas de un mundo mejor, se convierte cada vez más en un gran mercado donde la vida está signada por la oferta y la demanda y en donde los hombres son estadísticas, un tarjetahabiente, un código, una cuenta bancaria, y en donde la felicidad y el éxito lo determinan la acumulación de bienes.
En América del Sur la vida tiene otros colores, los doce países que la conforman (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela), portan sobre sus hombros toda la fuerza y la rebeldía que le otorga su pasado glorioso. Los anchos mares y largos ríos que la atraviesan y bordean; sus bosques, fauna y vegetación única, nos convierte en una zona estratégica para la vida en el planeta.
No es una simple consigna gritar; más cuando sale del alma, que, “Alerta, alerta, alerta que camina, la espada de Bolívar por América Latina”. No es cualquier cosa ser América la cuna del hombre más grande que ha parido esta parte del mundo. No es cualquier cosa su legado. Un quijote que levanto templos y castillos de sueños y esperanzas y quien dejó sembrada la convicción de que la rebeldía es una de nuestras mayores riquezas.
Y qué no decir de la herencia que nos han dejado Las Culturas Precolombinas. Estigmatizadas por las elites dominantes y por la historia oficial, pero son innegables su alto desarrollo cultural, arquitectónico, religioso, agrícola y la gallardía con que defendieron su legado y que aún hoy vemos en los rostros mexicanos, peruanos, ecuatorianos, bolivianos. Pueblos enteros llenos de sabiduría y cargados de historia.
El imperialismo, en su expresión más vergonzosa y con Donald Trump y los EEUU como rostros visibles, le ha hecho saber al mundo que vienen a imponer su fuerza hegemónica y totalitarista.
El capitalismo, como un fantasma decadente que recorre al mundo, se nos muestra en su expresión más cruel y sanguinaria, como el policía del mundo. El jefe civil de las naciones. Solo que subestiman a un continente que baila por el medio de la tristeza y el dolor y que lleva la musicalidad en la sangre. Y la rebeldía, y la fe por el mañana. Somos montañas, ríos, polvo. Somos un indio mascando coca y un guerrero empuñando las armas de siglo ante la bota invasora. Somos arrechos! 

UN GIRO A LA DERECHA

        Hay compañeros que viven en una permanente crítica al gobierno bolivariano. Son implacables, severos y constantes en sus críticas. T...